Gastronomía

Esta es la crepería de Cantabria que arrasa en TikTok

En pleno corazón de Somo se esconde Dulce y Saladito, un local con encanto que ha conquistado a golosos, celiacos y amantes del sabor auténtico. Más de 30 tipos de crepes te esperan
Una de las crepes que ofrece el local. / A.E
Una de las crepes que ofrece el local. / A.E

En pleno corazón de Somo, en el municipio de Ribamontán al Mar, se esconde un lugar acogedor que ha conquistado tanto a locales como a visitantes con su propuesta sencilla pero irresistible. Dulce y Saladito es mucho más que una crepería: es un pequeño refugio gastronómico que fusiona el sabor casero con la calidez de una atención cercana y personalizada.

Lo mejor de la crepería, sois vosotros”, reza su lema, y no es una frase hecha. Este local se ha ganado un lugar especial en la zona gracias a su ambiente familiar, su atención al detalle y una carta que mezcla tradición y creatividad en cada propuesta.

Una experiencia para todos los sentidos

El espacio, calificado por la Guía Repsol como un Solete, está pensado para que el cliente se sienta cómodo, como en casa. Cada visita se convierte en un ritual de pequeños placeres: desde el aroma del chocolate caliente que inunda el local, hasta la presentación cuidada de sus creaciones, pasando por un trato personalizado que invita a repetir.

Uno de los pilares del éxito de Dulce y Saladito es su amplia oferta sin gluten, lo que convierte a esta crepería en un destino especialmente recomendable para celiacos e intolerantes. Además, cuentan con una sorprendente variedad de más de 30 tipos de crepes dulces y salados, batidos naturales, gofres esponjosos, panninis, hamburguesas y opciones rápidas para disfrutar en cualquier momento del día.

Una carta para todos los gustos

Entre los crepes dulces destacan opciones clásicas como el de canela y azúcar, los de chocolate con nata o el de plátano con chocolate, pero también apuestas más golosas como el de chocolate blanco con cookies y Oreo, el de kinder bueno con barrita incluida o el flambeado de Cointreau con naranja amarga y perlitas de chocolate.

Para los amantes del crepe salado, la carta ofrece desde el clásico con jamón york, queso y huevo, hasta combinaciones más elaboradas como el de queso de cabra con compota de manzana, el especial de jamón serrano con confitura de tomate y queso de cabra, o el siempre exitoso de pollo al curry.

Los batidos y smoothies no se quedan atrás. Elaborados con ingredientes naturales, conquistan por su sabor y presentación. Desde el batido de Oreo al de filipinos con chocolate blanco, pasando por combinaciones que desafían el sentido común como el batido sobredosis de chocolate, con Kinder Bueno, Oreo, filipino y chips ahoy.

Los más golosos encuentran también su paraíso en los gofres, con opciones que van desde lo sencillo (chocolate o azúcar y canela) hasta lo rotundamente irresistible: dulce de leche con virutas de galleta o chocolate blanco con Oreo y Kit Kat.

Más allá del dulce

Si lo tuyo es algo más salado, puedes disfrutar de sus panninis (jamón y queso, cuatro quesos), sus salchipapas o las patatas cheese bacon, con mozzarella fundida y salsa cheddar. Un menú perfecto para compartir entre amigos o saborear frente al mar tras una jornada de surf o paseo por la playa.

Un rincón con alma

Dulce y Saladito no solo ofrece una carta tentadora, también propone una forma diferente de disfrutar la merienda o el desayuno. Con su ambiente cuidado, atención al cliente y filosofía artesanal, este local se ha convertido en un pequeño emblema de Somo. Un lugar al que volver, donde cada visita promete un nuevo “¡mmm!” y muchas ganas de repetir.

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