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Riaño revela su secreto mejor guardado ¿Por qué este destino de Cantabria está enloqueciendo a los viajeros?

Con su paisaje montañoso y su rica historia, es el lugar perfecto para una escapada en la naturaleza
El pueblo de Riaño en Cantabria. / A.E.
El pueblo de Riaño en Cantabria. / A.E.

Riaño, un pequeño y encantador rincón en la Comunidad Autónoma de Cantabria, es un destino que ofrece una experiencia única para los amantes de la naturaleza y la historia. Situado en el municipio de Solórzano, tiene una población de apenas 153 habitantes en 2022, Riaño se caracteriza por su entorno rural y su disperso trazado, típico de muchos pueblos cántabros.

Riaño se encuentra a una altitud de 178 metros sobre el nivel del mar y está ubicada a unos 5 kilómetros de la capital municipal, Solórzano. Su acceso principal es a través de la carretera CA-652, que conecta con Entrambasaguas, o desde Solórzano a través de la carretera CA-266 y posteriormente la CA-652. Además, Riaño cuenta con una parada de la línea de autobús Solares - Riaño, lo que facilita la conexión con otras localidades cercanas.

Economía y actividades tradicionales

La economía de Riaño ha estado históricamente vinculada a la agricultura y la ganadería. Entre los cultivos más comunes se encuentran la alubia, la patata y el maíz, productos que han sido esenciales para la subsistencia y la economía local. La ganadería también juega un papel crucial en la vida rural del pueblo, con explotaciones que siguen el modelo tradicional.

La población de Riaño se encuentra dispersa en varios barrios, siendo los más destacados La Lastra y La Vía. La Lastra es conocido por ser el lugar donde se celebran las fiestas del pueblo, un evento que congrega a vecinos y visitantes en torno a las tradiciones locales. La Vía, por su parte, es notable por albergar la iglesia de Nuestra Señora, un elemento central de la vida espiritual y social del pueblo.

Uno de los principales atractivos de Riaño es su iglesia parroquial, una construcción que data del siglo XVI aunque ha sido objeto de numerosas reformas a lo largo de los años. La iglesia destaca por su cabecera avenerada y un retablo prechurrigueresco de 1680, lo que la convierte en un sitio de interés para los amantes de la historia y el arte religioso.

Un proyecto de pasión y esfuerzo

Cantabria cuenta con una nueva atracción que promete convertirse en un referente para los amantes de la naturaleza y la aventura: un laberinto natural gigante en el municipio de la Hermandad de Campoo de Suso. Este imponente proyecto, que ya está recibiendo a cientos de visitantes diarios, se ubica en el barrio de Riaño, en la localidad de Entramasaguas, junto a la subida a la estación de esquí de Alto Campoo.

El laberinto, que ocupa una extensión de 7.000 metros cuadrados, es comparable en tamaño a un campo de fútbol de Primera División, según explica su creador, Ángel Rábago, un veterano de 75 años con una pasión desbordante por su tierra. Este espacio, diseñado con unos 12.000 cipreses que suman cerca de 8 kilómetros de recorrido, es ya el más grande de Cantabria y uno de los mayores de España.

Ángel Rábago es el alma detrás de esta monumental obra. Con una visión inspirada por un laberinto que vio en televisión, Rábago se embarcó en esta aventura hace aproximadamente tres o cuatro años. Con herramientas en mano, y solo con la ayuda de dos o tres personas, ha llevado a cabo la construcción de este espacio único, incluyendo un local de hostelería anexo, que destaca por su uso de madera y piedra, materiales que armonizan con el entorno natural.

El laberinto ha sido bautizado como 'Tilde', en homenaje a una perra que acompañó fielmente a Rábago durante todo el proceso de construcción, hasta su fallecimiento. "Estaba noche y día conmigo, mientras limpiaba o cavaba", recuerda con cariño su promotor.

Este nuevo laberinto no solo ofrece una experiencia lúdica y de exploración, sino que también tiene un valor educativo y medioambiental. Rodeado de hayas y robles, y con especies autóctonas plantadas en sus alrededores, el espacio está diseñado para atraer tanto a turistas como a escolares, que podrán aprender sobre la flora local mientras se divierten buscando la salida entre los cipreses.

Además, el laberinto de Campoo de Suso se suma al ya famoso laberinto de Villapresente en Reocín, ofreciendo una nueva opción para aquellos que disfrutan de este tipo de aventuras. Con un precio de entrada de 5 euros para adultos y 3 euros para niños, el lugar promete convertirse en un punto de referencia turístico en la región.

Con la apertura de este laberinto, Rábago no solo busca ofrecer una nueva atracción, sino también generar empleo y riqueza en la zona, una región que ya cuenta con un notable patrimonio natural y cultural. Con la próxima inauguración de una cafetería en el recinto y la futura página web del laberinto, se espera que este proyecto continúe creciendo y atrayendo a más visitantes.

Este impresionante laberinto es, sin duda, una prueba más de cómo la combinación de pasión, esfuerzo y amor por la naturaleza puede dar lugar a proyectos que beneficien a toda una comunidad. En medio de los majestuosos paisajes de Cantabria, 'Tilde' se erige como un símbolo de la resiliencia y el espíritu emprendedor de sus habitantes.

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