El restaurante cántabro que enamora a influencers en un rincón escondido
En el corazón de Suesa, a solo 20 minutos de Santander, se esconde un restaurante que ha sabido fusionar la esencia del norte de España con la tradición culinaria italiana. Primera Vaca es más que un simple establecimiento gastronómico; es un refugio donde los sabores auténticos y los ingredientes de calidad se convierten en protagonistas. Este rincón, frecuentado por figuras como la influencer María Pombo, ofrece una experiencia culinaria que combina productos locales con técnicas de alta cocina y un horno de piedra como elemento central.
Desde el momento en que se cruza la puerta de Primera Vaca, el imponente horno de piedra híbrido captura la atención. De diseño italiano, este horno combina leña y gas para mantener una temperatura constante, asegurando la cocción perfecta de las pizzas, cuya masa es elaborada con harinas ecológicas importadas de Italia.
Pero las pizzas no son las únicas protagonistas en este restaurante. La carta de Primera Vaca es un homenaje a los sabores de Cantabria, con ingredientes de proximidad y productos artesanos que resaltan el carácter gastronómico de la región.
El equilibrio perfecto entre Italia y Cantabria
En Primera Vaca, los ingredientes son seleccionados con un cuidado excepcional. Los quesos provienen de pequeñas queserías de los valles pasiegos, donde se han aventurado a elaborar especialidades italianas, mientras que el tomate San Marzano, un emblema de la cocina napolitana, es el único utilizado para las bases de las pizzas.
Algunas de las especialidades más aclamadas incluyen:
-
Pizza Catalina: una combinación de pimientos asados y anchoas del Cantábrico.
-
Pizza Rafaela: con crema de calabaza asada, mozzarella, parmesano, rúcula, mortadela y pistachos frescos.
-
Pizza Primera Vaca: elaborada con stracciatella, paletilla ibérica, tomatitos, rúcula, mozzarella y parmesano.
Pero Primera Vaca no es solo un templo de la pizza. Su propuesta gastronómica va mucho más allá con platos donde el producto local brilla con luz propia. La carta incluye una cuidada selección de entrantes y especialidades:
-
Anchoas de Santoña, un clásico indispensable.
-
Salmorejo con su guarnición, fresco y perfecto para cualquier época del año.
-
Pastel de mejillones en escabeche, una versión delicada y sabrosa de este producto típico del norte.
-
Burrata Biribil, elaborada con leche de vaca pasiega y acompañada de tomate de Cantabria.
-
Pulpo con huevo frito, patatas y pimentón, una propuesta que equilibra texturas y sabores a la perfección.
-
Cachón ‘alla arrabiata’, una fusión magistral entre Cantabria e Italia.
-
Bonito del norte asado, en su punto exacto para realzar su sabor natural.
-
Callos con pata y morro, para los amantes de los guisos tradicionales.
-
Chuleta de vaca con patatas y pimientos verdes fritos, un festín para los carnívoros.
-
Croquetas de jamón del Grupo El Riojano, las favoritas de María Pombo.
Postres y vinos para una experiencia completa
Para quienes buscan un final dulce, Primera Vaca ofrece postres artesanos que conquistan cualquier paladar:
-
Tarta de queso, cremosa y con un equilibrio perfecto de dulzor.
-
Tiramisú, con el auténtico sabor de Italia.
En cuanto a la bodega, el restaurante apuesta por vinos naturales y biodinámicos, además de una cuidada selección de espumosos, ideales para acompañar cualquiera de sus platos.
Un proyecto con alma cántabra
El artífice de Primera Vaca es Carlos Crespo, un empresario hostelero que ha convertido este restaurante en una referencia gastronómica. Con una trayectoria marcada por proyectos emblemáticos como Bodega del Riojano, Vermutería Solórzano y Días de Sur, Crespo ha sabido combinar su amor por la tierra con una visión innovadora de la cocina.
Ubicado en una casa de una sola planta, Primera Vaca se integra armoniosamente en el paisaje rural de Suesa. El diseño del restaurante, a cargo del prestigioso estudio de interiorismo de Sandra Tarruella, busca capturar la esencia del entorno, con materiales naturales y un ambiente acogedor que transporta a los comensales a una experiencia sensorial única.
A solo 10 minutos de las playas de Somo y Langre, Primera Vaca es el lugar perfecto para quienes buscan una escapada gastronómica auténtica. Ya sea para disfrutar de una pizza artesanal, saborear un plato tradicional cántabro o simplemente deleitarse con un buen vino en un entorno idílico, este restaurante se ha convertido en un imprescindible para locales y turistas.