No es Laponia ni Alsacia: este lugar de Cantabria vive una Navidad inolvidable
Entre el mar Cantábrico y las suaves montañas de Trasmiera, Noja se prepara para vivir unas fiestas navideñas sin precedentes. Este año, la villa costera ha sido reconocida con el título de “Villa Europea de la Navidad”, un galardón otorgado por la Red de Ciudades de la Navidad bajo el patrocinio del Parlamento Europeo. Con este reconocimiento, el pueblo se suma al selecto grupo de destinos europeos donde la Navidad se celebra con un encanto especial, combinando tradición, arte y espíritu comunitario.
A partir del 29 de noviembre, Noja encenderá su iluminación navideña y abrirá las puertas de su esperado Poblado de la Navidad, un espacio que cada año transforma el corazón de la villa en un auténtico cuento invernal.
Del Cantábrico al espíritu navideño europeo
Situada entre la ría de Quejo y la punta del Brusco, Noja es una de las localidades más queridas de la costa oriental cántabra. Durante el verano, sus playas de arena fina —Trengandín y Ris— se llenan de visitantes, pero en invierno, la villa cambia de piel: las luces, la música y los aromas del invierno la convierten en un destino mágico.
El Parque Marqués de Velasco es el epicentro de esta transformación. Allí se levanta el Poblado Navideño, un conjunto de casitas de madera decoradas con guirnaldas, faroles y figuras en 3D, donde no faltan los gnomos escondidos que esperan ser descubiertos por los niños. La atmósfera se completa con villancicos en directo, talleres de juguetes, puestos de dulces y un mercado artesanal que llena el aire de aromas a chocolate caliente y castañas asadas.
Un mercado y una pista de hielo frente al mar
El mercado navideño de Noja se instala en la plaza de la Villa y permanecerá abierto hasta el 5 de enero de 2026. Sus casetas de madera recuerdan a los pueblos nórdicos y ofrecen desde productos locales y artesanías hasta especialidades gastronómicas cántabras. Es también el lugar donde se organizan concursos como el de mejor jersey navideño, mejor decoración o mejor postal, fomentando la participación de vecinos y visitantes.
Pero si hay una atracción que conquista a todos, es la pista de hielo instalada en la bolera municipal. Familias enteras y grupos de amigos disfrutan allí de una experiencia única en un entorno donde el frío y la alegría se entrelazan con el reflejo de las luces sobre el hielo.
En el cercano anfiteatro Marqués de Velasco, se desarrollan talleres de manualidades, espectáculos y actuaciones musicales. Mientras tanto, en la iglesia de San Pedro, una joya gótica del siglo XV, cada noche se proyecta un video mapping que convierte la fachada en un lienzo de luz e historia.
Tradición y patrimonio bajo las luces
Noja no solo brilla por su programa navideño: la villa conserva un patrimonio histórico y natural que refuerza su encanto. Entre sus tesoros se encuentran la Casa-Palacio de los Venero, la Casona de los Garnica, la de los Velasco, y el Jardín Botánico del Palacio de Albaicín, donde cada año se ubica la Casa de la Navidad, epicentro de actividades familiares.
Este rincón, con su elegante estilo inglés y más de 50 especies vegetales, se convierte en un escenario de ensueño donde la luz, la música y el arte se funden en un mismo espacio.
El cierre perfecto: Reyes y tradición
El espíritu navideño culmina con la Cabalgata de Reyes, el 5 de enero, tras la tradicional chocolatada en la plaza de la Villa. Pero antes, quienes visiten Noja podrán disfrutar del Belén de la Huerta del Marqués, abierto todos los días de 17:00 a 21:00 horas, un espacio cuidado al detalle que representa la esencia de estas fiestas en la villa.