RUTAS POR CANTABRIA

Un pico con una silueta inconfundible: la ruta más curiosa de Cantabria

Las 'tetas de Liérganes'. / A.S.P
Si buscas una aventura diferente en Cantabria, no puedes perderte este ascenso a un pico cuya forma peculiar es su mayor atractivo. Con vistas espectaculares y un terreno desafiante, esta ruta es perfecta para los amantes del senderismo que buscan algo más que lo común

En el norte de Cantabria, en la comarca de la Trasmiera, se encuentran dos cimas montañosas conocidas por su peculiar forma que recuerda a los pechos femeninos: las Tetas de Liérganes. Aunque oficialmente se llaman Picos de Busampiro, sus dos cumbres, Cotillamón (399 metros) y Marimón (425 metros), son famosas por su silueta inconfundible que atrae tanto a los lugareños como a los aventureros.

El Ascenso: Aventura en un Terreno Kárstico

El ascenso a las Tetas de Liérganes es una ruta que comienza en el pintoresco Liérganes, un pequeño pueblo cántabro lleno de encanto. Desde aquí, puedes dejar tu coche en el parking cercano a la estación de tren, lo que te permitirá empezar el recorrido con calma y tranquilidad. A continuación, deberás tomar la calle San Martín, una de las principales vías del pueblo, que marca el comienzo de la ascensión.

El trayecto hasta las cimas es una mezcla de carretera asfaltada con algunos tramos más complicados. La subida se presenta en diferentes niveles de dificultad, con algunos tramos fáciles y otros más desafiantes debido al terreno kárstico y la falta de un camino bien definido en ciertas zonas. Sin embargo, el esfuerzo se ve recompensado por las espectaculares vistas que ofrecen las cumbres.

Ruta Detallada para Ascender

  1. Caminar por la carretera asfaltada: Desde el punto de inicio, el camino se sigue por la carretera asfaltada con poca circulación, donde encontrarás tramos de subida moderada.

  2. Cruce de caminos: En un momento, el camino se dividirá. Aquí deberás continuar por el lado derecho y, unos metros más adelante, seguir recto antes de girar a la derecha y luego otra vez a la derecha.

  3. Desvío hacia la pradera: Llegarás a una zona junto a una casa, donde deberás dejar el camino principal. A unos 200 metros, te desviarás a la izquierda y ascenderás a través de las praderas, siguiendo una alambrada a mano izquierda.

  4. Subida al Cotillamón: Una vez en la cima de Cotillamón, disfrutarás de vistas impresionantes de la zona, incluyendo la cercana ciudad de Santander y la bahía. En este punto, puedes elegir entre diferentes caminos para llegar a la cima, algunos más directos que otros.

  5. Descenso y ascenso a Marimón: Para alcanzar la siguiente cima, debes descender hasta el collado entre ambas montañas. Aquí, se encuentra una casa ganadera, y es importante tener precaución con el perro que suele estar en la zona. Desde aquí, la subida a Marimón es directa, y al llegar a la cima, encontrarás una plataforma de cemento.

Vistas Inolvidables desde las Cumbres

Desde la cima de Cotillamón, la panorámica es impresionante, ofreciendo vistas de toda la comarca y la costa de Cantabria. En el caso de Marimón, la vista abarca una perspectiva diferente del paisaje, con la bahía de Santander a lo lejos y los hermosos valles de la región a tus pies.

Este ascenso no solo te proporciona una buena dosis de ejercicio, sino también una conexión profunda con la naturaleza. Las Tetas de Liérganes son un destino perfecto para los amantes del senderismo que busquen una mezcla de aventura y paisajes espectaculares.

Consejos para el Ascenso

  • Calzado adecuado: Debido al terreno irregular y kárstico, es recomendable llevar botas de montaña o calzado adecuado para senderismo.

  • Agua y protección solar: Aunque parte del camino transcurre por carretera asfaltada, algunas secciones no están cubiertas por sombra, así que asegúrate de llevar agua y protección solar.

  • Precaución con los perros: Como se mencionó anteriormente, en el camino entre Cotillamón y Marimón, es común encontrar un perro en la casa ganadera, así que mantén la distancia y sigue las indicaciones de seguridad.

Las Tetas de Liérganes son una de esas rutas que dejan huella, tanto por su singularidad como por la recompensa visual al alcanzar la cima. Sin duda, es un planazo para los amantes de la naturaleza que busquen una escapada diferente en Cantabria.