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Cuevas, balnearios abandonados y una fuente milagrosa: el paseo más curioso de Cantabria

Esta ruta es perfecta para ir con niños, desconectar en la naturaleza y descubrir restos de un balneario legendario. / I.A.
Esta ruta circular junto al río Aguanaz combina paisaje, historia industrial y rincones llenos de misterio

Cantabria esconde numerosos rincones que aún conservan su esencia natural e histórica. Uno de ellos es la Ruta a la Fuente del Francés, un sendero circular de apenas dos kilómetros, ideal para hacer en familia y perfecto para quienes buscan desconectar, caminar sin dificultad y sumergirse en una historia que mezcla leyenda, paisaje y misterio.

Ubicada en el municipio de Hoznayo, esta pequeña ruta sigue el curso del río Aguanaz entre árboles centenarios, pequeñas cascadas, cuevas y ruinas que evocan la intensa vida social e industrial de la zona. La leyenda local cuenta que un abad francés, huyendo de la Revolución, recuperó la vista al beber de esta fuente, cuyas aguas eran conocidas por sus supuestas propiedades curativas.

Una ruta para todos

La caminata comienza en el aparcamiento de Aguas de Hoznayo, desde donde se accede al sendero que bordea el río. El ruido del agua, el canto de los pájaros y la frondosa vegetación acompañan al visitante a lo largo de todo el recorrido. En pocos minutos se llega a un molino tradicional, que en ocasiones puede atravesarse para acceder a una cueva con agua, añadiendo un componente de aventura al paseo.

El trayecto continúa hacia una presa natural y un sistema de pequeñas cascadas, donde el río muestra su cara más salvaje. Más adelante, aparecen los restos de la antigua embotelladora de aguas de Hoznayo, en estado de abandono pero testigos de un pasado reciente en el que estas aguas eran de las más consumidas en la región.

Balnearios en ruinas y cuevas misteriosas

Uno de los puntos más llamativos de la ruta es el balneario de la Fuente del Francés, hoy cerrado y sumido en una atmósfera decadente. A su lado, un sendero flanqueado por vegetación lleva al Molino del Trancar, donde finaliza el itinerario. Aquí, el visitante puede sentarse, respirar y dejarse envolver por el silencio y la naturaleza.

A quienes buscan una dosis extra de exploración, se recomienda llevar linterna para adentrarse en la Cueva del Diablo, otro de los rincones curiosos que esconde esta senda.

Cómo llegar

Hoznayo está a solo 20 minutos de Santander por la S-10, y a 55 minutos desde Bilbao por la A-8. La ruta se puede realizar todo el año, aunque se recomienda llevar calzado cómodo y algo de comida y agua, especialmente si se quiere hacer una pausa en alguna de las zonas sombreadas para descansar o merendar.