El lugar más espectacular de Cantabria que solo unos pocos se atreven a explorar
Santoña, en la costa cántabra, guarda un tesoro poco conocido pero impresionante: el Faro del Caballo. Este icónico lugar, ubicado en el Monte Buciero, es un destino perfecto para los amantes de la naturaleza, el senderismo y las vistas espectaculares. A pesar de su belleza, sigue siendo un secreto bien guardado que solo unos pocos se aventuran a explorar.
Si te atreves a descender y subir los 763 escalones que conducen a este faro histórico, serás recompensado con una panorámica inigualable del mar Cantábrico, sus acantilados y aguas cristalinas.
Un poco de historia: El faro y su construcción
Inaugurado el 31 de agosto de 1863, el Faro del Caballo fue construido con la ayuda de presos del Cuartel del Presidio de Santoña. Originalmente, el edificio contaba con una vivienda para el farero (hoy demolida) y la torre cilíndrica que albergaba la linterna, ahora retirada.
En 1993, el faro dejó de operar, pero en 2013 se revitalizó su entorno como parte del proyecto Nácar, realizado por reclusos del Centro Penitenciario El Dueso. Hoy, este lugar forma parte de la jurisdicción de la Dirección General de Costas, aunque su función como faro es cosa del pasado.
Ruta circular al Faro del Caballo
La ruta circular al Faro del Caballo es una de las actividades más atractivas para quienes visitan Santoña. Con una duración estimada de tres a cuatro horas, es ideal para disfrutar de una jornada rodeada de naturaleza.
Inicio de la ruta
El recorrido comienza en la Iglesia de Santa María del Puerto, desde donde se toma la calle San Miguel y, más adelante, la calle Monte. El primer punto destacado es el Fuerte San Martín, un antiguo bastión defensivo que ofrece vistas impresionantes de la bahía.
Camino hacia el faro
Desde el fuerte, la senda avanza por la costa, siguiendo señales hacia la "Senda Faros y Acantilados". Tras unos 2,3 km, se llega al mirador de la Punta del Fraile, y desde allí al cruce de "Cuatro Caminos", donde se sigue hacia el Faro del Caballo.
Descenso al faro
Aquí, tienes la opción de bajar los 763 escalones hasta la torre del faro. El descenso es toda una experiencia, atravesando un entorno natural único. La vista desde el faro es sencillamente espectacular, con el mar Cantábrico desplegándose hasta el horizonte.
Regreso por el Monte Buciero
La ruta continúa por el Monte Buciero, pasando por el Faro del Pescador y la carretera sin vehículos que lleva al Centro Penitenciario El Dueso. Desde allí, se regresa al punto de inicio en Santoña.
Alternativa: Paseo en barco
Si prefieres evitar los escalones, puedes optar por un paseo en barco. Desde el Monumento a Juan de la Cosa, las embarcaciones parten hacia el Parque Natural de las Marismas de Santoña, pasando por humedales, playas como la del Puntal de Laredo y, por supuesto, el Faro del Caballo.
Esta opción es perfecta para quienes buscan una perspectiva diferente del Monte Buciero y desean disfrutar del avistamiento de aves autóctonas como los zarapitos reales y las espátulas comunes.
Fuerte de San Martín: Una parada obligatoria
En el camino hacia el Faro del Caballo, no te pierdas el Fuerte de San Martín, una construcción del siglo XVII que combina historia y vistas espectaculares. Declarado Bien de Interés Cultural en 1992, hoy funciona como Centro Cultural y sede de la Escuela-Taller de Rehabilitación del Patrimonio.
Consejos para disfrutar la experiencia
- Planifica tu visita: Reserva unas 4-5 horas para completar la ruta y disfrutar del entorno.
- Equipo adecuado: Lleva calzado cómodo y resistente, así como ropa adecuada para senderismo.
- Lleva agua y snacks: No hay servicios en el camino, así que asegúrate de ir preparado.
- Respeta la naturaleza: Evita dejar basura y cuida el entorno para preservar este tesoro natural.