Un punto energético en Cantabria que aún guarda secretos de los antiguos monjes
Lejos del bullicio y los focos turísticos, una colina cántabra guarda un legado espiritual que sobrevive al paso del tiempo. Es un lugar donde las piedras, los árboles y el viento parecen tener alma
En el corazón de Escalante, uno de los pueblos más singulares de Cantabria oriental, se alza una colina que guarda siglos de historia, espiritualidad y misterio. Se trata del Monte Hano (también conocido como Monte Cincho), una elevación modesta en altura pero enorme en simbolismo, que domina visualmente el paisaje del Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel.
Un lugar sagrado entre marismas y montañas
El Monte Hano es más que un enclave paisajístico: es un punto de conexión entre la naturaleza, la historia y la leyenda. Desde su cima se obtienen panorámicas inigualables de las marismas de Escalante, el estuario del Asón, el Monte Buciero e incluso el mar Cantábrico en los días despejados. Pero es en lo alto donde aguarda su secreto más antiguo: las ruinas del Monasterio de Montehano, un lugar vinculado durante siglos a la Orden de San Francisco.
El Monasterio de Montehano: espiritualidad entre las nubes
Este antiguo monasterio franciscano, hoy en ruinas, fue en su tiempo un importante centro de culto, retiro y hospitalidad. Fundado en la Edad Media, el monasterio sirvió como refugio espiritual para los peregrinos del Camino de Santiago del Norte, que encontraban aquí alimento, reposo y guía.
Los restos conservan aún muros y arcos que evocan la arquitectura sobria de los franciscanos, en perfecta armonía con el entorno natural. La vegetación se ha abierto paso entre las piedras, dando al lugar un aura romántica y misteriosa, casi mágica.
Una leyenda envuelta en silencio
Según la tradición oral, los monjes del Monte Hano custodiaban reliquias sagradas y secretos milenarios relacionados con el tránsito jacobeo y la sabiduría ancestral. Algunos relatos aseguran que el monte era un punto energético, elegido no por azar, sino por su fuerza espiritual y su posición estratégica.
Hay quien afirma que bajo las ruinas del monasterio podrían existir pasadizos o criptas ocultas, donde se protegían documentos o reliquias de gran valor para la Iglesia. Estas historias han alimentado la imaginación de generaciones y siguen vivas entre los vecinos del pueblo.
Cómo visitar el Monte Hano
La ascensión al Monte Hano puede realizarse a pie desde el propio casco urbano de Escalante. El sendero, de dificultad baja, atraviesa tramos de bosque autóctono y claros con vistas excepcionales. En primavera y otoño, es especialmente recomendable por la riqueza del paisaje y el silencio envolvente.
No es raro encontrar excursionistas que suben por razones no solo paisajísticas, sino también buscando una experiencia introspectiva. Y es que el Monte Hano, además de su valor ecológico y patrimonial, sigue siendo un lugar cargado de espiritualidad y energía.
Un tesoro invisible en el mapa turístico
Mientras otros destinos de Cantabria reciben multitudes, el Monte Hano permanece como un lugar de culto íntimo, reservado a quienes buscan algo más que una foto: una vivencia auténtica, entre ruinas sagradas y panoramas que quitan el aliento.
Escalante, con su historia ligada al linaje de los Escalante, sus casas blasonadas y sus tradiciones festivas, encuentra en este monte su símbolo más poderoso: un faro interior que, desde las alturas, nos conecta con lo eterno.