Dentro de esta cueva cántabra se esconde uno de los mejores miradores del norte
Abierta en la roca y orientada hacia los acantilados, la Cueva de Cucabrera es un lugar mágico para merendar, imaginar y dejarse abrazar por el paisaje
En el corazón de la comarca de Trasmiera, en el municipio de Ribamontán al Mar, se esconde una joya natural que encanta a pequeños y mayores: la Cueva de Cucabrera, en Galizano. Esta ruta sencilla y perfecta para hacer con niños combina acantilados, cuevas, merenderos con vistas al mar y la posibilidad de terminar la jornada en una de las playas más tranquilas y bonitas de la costa cántabra.
Una excursión corta, sencilla y mágica
La ruta hasta la Cueva de Cucabrera tiene una longitud de apenas 1,5 kilómetros. Se puede hacer sin dificultad a pie, aunque no está adaptada para carritos en su tramo final ni para acceder a la cueva o la playa. Aun así, es ideal para familias con niños, ya que en tan poca distancia se acumulan paisajes espectaculares, rincones llenos de misterio y el sonido inconfundible del mar Cantábrico rompiendo en los acantilados.
Cómo llegar y por dónde empezar
La aventura comienza en Galizano, una localidad situada entre Langre y Ajo, a escasa distancia de Somo y Loredo. Al llegar, hay que dirigirse hacia la Playa de Galizano. Justo frente a la escuela de surf La Ola, verás un camino rural a la derecha acompañado de un cartel que indica el comienzo de la Ruta de Cucabrera. Esa pista asfaltada serpentea suavemente, rodeada de vegetación y prados, hasta que se convierte en un camino de tierra. Aquí puedes aprovechar para aparcar y prepararte para comenzar la excursión a pie.
Camino hacia la cueva
Desde el aparcamiento, se recorren unos 400 metros entre árboles autóctonos y vistas abiertas al mar. En pocos minutos se divisa la Cueva de Cucabrera, un impresionante abrigo natural abierto en la roca, con vistas panorámicas a los acantilados de Langre y la bahía de Santander.
Aunque la cueva sirvió antaño como refugio para el ganado, hoy se ha convertido en una parada obligatoria para senderistas y familias. Los niños disfrutan explorando sus recovecos, mientras los adultos pueden relajarse en las mesas de madera instaladas en el entorno, perfectas para un picnic o una merienda con el mar como telón de fondo.
Un lugar para merendar, imaginar y disfrutar
El entorno de la Cueva de Cucabrera es ideal para detenerse, contemplar la puesta de sol o simplemente respirar hondo y dejar que el sonido del viento y el mar te envuelva. Es un espacio que invita a la calma y que estimula la imaginación de los más pequeños, convirtiéndose en el escenario perfecto para historias de piratas o exploradores.
Extensión a la Playa de Galizano
Después de visitar la cueva, puedes seguir la senda que conduce a la Playa de Galizano, situada a apenas 250 metros. Es un acceso fácil y seguro, que te lleva a una playa amplia, rodeada de acantilados y vegetación salvaje. En verano cuenta con servicio de socorrismo, duchas, chiringuito y acceso acondicionado con rampa, lo que la convierte en una opción excelente para familias.
Aunque la ruta es sencilla, conviene llevar calzado adecuado, evitar chanclas y extremar las precauciones en los tramos más próximos a los acantilados. Se recomienda llevar agua y algo de comida, especialmente si se quiere hacer parada en la cueva.
Y como siempre, es fundamental respetar el entorno natural, recogiendo todos los residuos y evitando deteriorar los espacios que nos regala la naturaleza.

