Gastronomía

Así se come en uno de los restaurantes más recomendados de Cantabria

Uno de los platos del restaurante, Gambas de Huelva marinadas a la minute, con cherry, rabanito y spicy mayo. / IG

No tiene estrella Michelin, pero tampoco lo necesita. En este restaurante del oriente cántabro se come producto fresco, cocina con sabor y recetas que combinan lo clásico con un punto moderno

En el tranquilo núcleo de Cicero, en el municipio cántabro de Bárcena de Cicero, existe un lugar donde el pasado y el presente se encuentran a través del sabor. Se trata del Restaurante César, una casa de comidas con alma que resume como pocas la evolución de la gastronomía rural del oriente cántabro. Su origen se remonta al año 1900, cuando tres hermanas, María, Charo y Esperanza, decidieron establecer su hogar y abrir una pequeña tienda de viandas en lo que hoy es el restaurante. Aquella tienda se convirtió con los años en un lugar de encuentro para vecinos y visitantes, transformándose en la conocida tienda-bar de César y Carmina, donde era costumbre disfrutar del vino blanco de solera y de las chirlas en salsa que ya entonces empezaban a adquirir fama local.

Décadas después, a mediados de los años 80, su hijo Flavio Veci tomó el relevo y dio un giro decisivo al negocio familiar. Fue entonces cuando el bar tradicional se convirtió en restaurante. Flavio apostó por una propuesta centrada en el producto del mar, dando protagonismo a los pescados y mariscos frescos procedentes de la cercana bahía de Santoña. Esta transformación marcó el inicio del actual Restaurante César, que durante más de tres décadas ha sabido conservar la esencia de una cocina honesta, cuidada, respetuosa con la materia prima y apegada al territorio.

Ya en el siglo XXI, el testigo pasó a manos de Íñigo Veci, hijo de Flavio. Arquitecto de formación y cocinero por vocación, Íñigo asumió en 2021 la dirección del restaurante con la idea de mantener vivo el espíritu de sus antecesores, pero también de renovarlo con una visión más contemporánea. Su objetivo ha sido recuperar la idea de casa de comidas de siempre, pero con una carta moderna, dinámica y cargada de matices. Así lo demuestran sus creaciones, como el buñuelo de almeja fina con lágrima de ali oli, premiado como Mejor Pincho de Cantabria en 2022, una reinterpretación delicada y juguetona de un sabor clásico.

En su cocina conviven las almejas a la marinera al estilo de su abuela Carmina, con platos de fondo como el arroz cremoso de cigalitas, los chipirones en dos texturas con alioli negro, el txangurro a la donostiarra o la suprema de bacalao asado con verduritas y ajo negro. También se ofrece una excelente selección de carnes, como el entrecot de vaca pinta con pimientos caseros o la milhojas de rabo estofado con puré de zanahoria, junto a clásicos populares como los callos con manitas en salsa vizcaína o las mollejas de vacuno con mistela y champiñones. Los entrantes equilibran modernidad y tradición, desde las alcachofas confitadas sobre parmentier hasta la ensalada de cogollo asado con bonito y anchoas, sin olvidar productos como la ensaladilla con piparras, las rabas de calamar, el carpaccio de vaca pinta o las gambas de Huelva marinadas en soja y lima.

La carta de postres tampoco se queda atrás. Se pueden disfrutar delicias como la tarta de queso de Las Garmillas, la leche frita con tierra de chocolate, la tostada borracha de pan brioche infusionado, o un tiramisú clásico elaborado con mimo. En temporada, incluso se sirven helados artesanos de la prestigiosa heladería El Cántabro, con sabores tan particulares como mango, pistacho o crema de orujo.

El restaurante, ubicado en el número 76 de la Población de Cicero, abre de lunes a domingo (excepto los martes), con horarios adaptados a comida y cena. Su sala acoge a quienes buscan cocina de cercanía, con producto fresco y una historia que se palpa en cada rincón del local. Todo ello en un entorno natural privilegiado, a solo minutos del Parque Natural de las Marismas de Santoña, lo que convierte al Restaurante César en Cicero en una parada imprescindible tanto para viajeros como para locales.

Comer en el Restaurante César es vivir una experiencia completa: es degustar platos elaborados con respeto por la tradición, reinterpretados con creatividad, en un lugar donde cada receta cuenta algo más que ingredientes. Cuenta una historia familiar que se ha sabido transmitir de generación en generación, sin perder el alma que la originó.