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Balnearios, trenes y chocolate: así es la villa más elegante de Cantabria

Visa de la zona de la Finca del Marqués de Valdecilla. / A.E.
Conoce por qué esta villa termal sigue siendo uno de los destinos con más encanto del norte

Ubicada en el corazón de la comarca de Trasmiera, a apenas 18 kilómetros de Santander, Solares se alza como un símbolo del termalismo en Cantabria. Famosa desde el siglo XIX por las propiedades curativas de sus aguas, esta pequeña localidad del municipio de Medio Cudeyo ha sido durante generaciones epicentro del turismo de salud y lugar de descanso de la alta burguesía del norte peninsular.

Solares, sin renunciar a su esencia tradicional, ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos, combinando con inteligencia su pasado balneario con una oferta turística y cultural moderna y de calidad. Su historia, arquitectura y entorno natural la convierten en un destino que merece atención.

La herencia termal: cuando el agua se hizo medicina

El prestigio de Solares nace de sus manantiales termales, conocidos desde la Antigüedad pero explotados con rigor médico a partir de mediados del siglo XIX. En 1828 se documenta por primera vez su uso terapéutico, y en 1846 abre sus puertas el primitivo balneario, punto de partida de una tradición que ha llegado hasta nuestros días.

El actual Balneario de Solares, reabierto en 2006 tras una cuidada restauración, conserva la elegancia de la arquitectura neoclásica del siglo XIX. Bajo sus bóvedas fluye el agua bicarbonatada, cálcica y magnésica, indicada para problemas digestivos, dérmicos y respiratorios. Este centro de hidroterapia es también un hito arquitectónico: su fachada blanca, sus jardines centenarios y su mobiliario restaurado evocan una época dorada.

Solares y la aristocracia del descanso

Durante el tránsito entre los siglos XIX y XX, Solares se convirtió en refugio estival de las élites cántabras y castellanas. El prestigio del balneario atrajo a familias acomodadas, que mandaron construir casas señoriales, palacetes y chalets en estilos modernistas, historicistas y regionalistas, que aún hoy se conservan en su trazado urbano.

Entre ellos, destaca el Hotel Balneario Solares, heredero directo del esplendor burgués. Pero también merecen mención el Palacete de los Hornillos (en el cercano Valdecilla), famoso por haber sido escenario de películas como Los Otros, o el edificio de la Estación, de estilo decimonónico, vinculado al crecimiento de la localidad tras la llegada del tren en 1892.


Núcleo ferroviario y conexión estratégica

La inauguración del ferrocarril Santander-Bilbao supuso un antes y un después en la historia de Solares. El tren trajo viajeros, mercancías, industria y, sobre todo, una proyección regional que convirtió a esta villa en referencia del transporte ferroviario en Cantabria.

Hoy, su estación de cercanías es una de las más activas del área metropolitana de Santander. Desde ella parten rutas culturales y naturales hacia puntos como Liérganes, El Astillero, o incluso Santander, en un cómodo trayecto que conecta paisaje e historia.


El sabor de la tierra: industria y tradición

Solares es también sinónimo de calidad alimentaria. Aquí nacen dos de los productos más emblemáticos de Cantabria:

  • Agua de Solares, marca histórica embotellada desde 1828, conocida por su pureza y composición mineral equilibrada.

  • Chocolates Monper, empresa familiar que ha logrado combinar el sabor artesano con técnicas de elaboración innovadoras, convirtiéndose en referencia regional.

La localidad cuenta además con excelente restauración, donde se puede disfrutar de productos kilómetro cero: carnes de pasto, quesos de montaña, embutidos de Liérganes o vinos de producción local.

En los alrededores de Solares se extienden parajes de extraordinaria belleza. Destacan:

  • El Parque de la Naturaleza de Cabárceno, a escasos minutos en coche.

  • La ruta verde de Medio Cudeyo, ideal para senderismo familiar.

  • El barrio de La Rañada, con arquitectura rural tradicional.

En cuanto a la vida cultural, Solares acoge mercados agroecológicos, conciertos al aire libre, y forma parte del programa EnREDarte, que lleva teatro, música y exposiciones a los pueblos cántabros. Las fiestas patronales de San Pedro y la Semana Cultural completan un calendario lleno de actividad.

Solares es mucho más que un nombre en una botella. Es memoria líquida de Cantabria, reflejo de un pasado esplendoroso y de un presente que apuesta por la calidad de vida, el respeto al entorno y la salud del cuerpo y el alma. Villa balnearia, núcleo histórico, y punto de partida para descubrir una de las zonas más vivas y equilibradas del norte peninsular.