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Dos playas de Cantabria perfectas para desconectar sin multitudes

La playa de Cuberris en Ajo. / A.S.P
En la costa oriental de Cantabria, el municipio de Ajo esconde dos playas perfectas para una escapada de verano sin aglomeraciones

En un rincón tranquilo del litoral oriental de Cantabria, alejado del bullicio turístico de otras playas más concurridas, se esconden dos joyas naturales que resumen la esencia del Cantábrico más puro: la Playa de Cuberris y la Playa de Antuerta, ambas situadas en el término municipal de Ajo, en Bareyo. Aquí no hay sombrillas en fila, ni paseos marítimos ruidosos: solo acantilados, olas, senderos verdes y un horizonte infinito.

Playa de Cuberris: el paraíso de los surfistas en Ajo

La Playa de Cuberris es la más conocida de las dos, pero sigue siendo un enclave poco masificado incluso en temporada alta. Su amplio arenal dorado, su orientación abierta al mar y su fondo arenoso la convierten en un lugar perfecto para la práctica del surf durante todo el año.

Las escuelas de surf en Ajo la utilizan como punto de entrenamiento para principiantes y expertos, y su entorno natural, rodeado de praderas costeras y pequeños acantilados, invita a quienes simplemente desean desconectar junto al mar. El acceso es sencillo y cuenta con servicios básicos, pero conserva su aire de playa salvaje, sin grandes construcciones a la vista.

Playa de Antuerta: la hermana secreta del litoral cántabro

Más discreta, la Playa de Antuerta es un remanso de calma. Menos conocida, más escondida y sin apenas infraestructura, es una opción ideal para quienes buscan tranquilidad, baño en aguas limpias y contacto directo con la naturaleza. Su arena fina y dorada, protegida entre formaciones rocosas, crea una atmósfera casi íntima que la convierte en una favorita para los amantes de los rincones solitarios.

Además, está conectada con la Playa de Cuberris a través de un sendero costero panorámico, que ofrece espectaculares vistas al mar Cantábrico, a los campos ondulados del interior y, en días claros, incluso a los Picos de Europa.

Litoral virgen y rutas entre acantilados

Ambas playas forman parte del litoral virgen de Ajo, una franja costera que ha conservado su carácter natural gracias a una gestión respetuosa del territorio. Los senderos que recorren esta costa permiten a caminantes, ciclistas y fotógrafos descubrir calas ocultas, aves marinas y paisajes que combinan el azul del mar con el verde del campo cántabro.

Esta zona es ideal para quienes buscan turismo activo y sostenible, sin aglomeraciones y con el privilegio de respirar aire limpio, oír el romper de las olas y contemplar puestas de sol inolvidables sobre el Atlántico.

Ajo: mucho más que un nombre curioso

Más allá del reclamo del Faro de Ajo y del nombre que provoca una sonrisa, esta localidad ofrece una experiencia auténtica, íntimamente ligada a la naturaleza, el mar y la calma rural. Las playas de Cuberris y Antuerta son solo una parte de un entorno que invita a caminar, saborear producto local y descubrir Cantabria desde sus rincones más honestos y menos transitados.