TORrelavega

«Es una vergüenza»: Los vecinos de Torrelavega hartos de la plaga de chinches

Los vecinos de Torrelavega se queja de que el Ayuntamiento no ha hecho nada efectivo para frenar la plaga. / AAVV Besaya
La inacción del Ayuntamiento ante la plaga de chinches en Torrelavega ha generado una gran frustración entre los vecinos

La situación en el Barrio Covadonga de Torrelavega se ha vuelto insostenible para los vecinos afectados por la plaga de chinches apestosas (Halyomorpha halys), también conocidas como "chinches hediondas". La plaga, que comenzó hace más de un año en la zona de Amancio Ruiz Capillas, especialmente en los números 9 a 13, ha ido creciendo y extendiéndose a otras áreas cercanas, como Julio Ruiz de Salazar, Rio Ebro y, más recientemente, barrios de la ciudad como Ganzo y Barreda. Los residentes ya no pueden soportar la invasión constante de estos insectos, que se introducen en sus viviendas y se instalan en las paredes, ventanas y techos.

Desde el inicio de la plaga, los vecinos han denunciado reiteradamente el problema a las autoridades locales. La Asociación Vecinal Besaya ha sido una de las principales voces en esta lucha, enviando varias denuncias tanto al Ayuntamiento de Torrelavega como a la responsable de Medio Ambiente, Patricia Portilla, y al alcalde Javier López Estrada, desde abril de 2025. Sin embargo, la respuesta del gobierno local ha sido insuficiente. A pesar de las quejas y el agravamiento de la situación, la fumigación prometida solo se programó tras meses de espera, y no se ha tomado ninguna medida eficaz para frenar la expansión de la plaga.

Los residentes más afectados aseguran que, en los últimos meses, han tenido que hacer frente a la entrada diaria de chinches en sus viviendas, especialmente al abrir las ventanas o al tender la ropa. Aunque estos insectos no pican ni transmiten enfermedades, su fuerte olor desagradable ha convertido la convivencia en una pesadilla. Los vecinos informan que, a pesar de los esfuerzos para eliminar los chinches de manera manual, matando entre 50 y 60 al día, la plaga sigue creciendo y se está convirtiendo en un problema de salud pública. Además, el fuerte hedor que dejan estos insectos es insoportable y afecta gravemente la calidad de vida de los residentes.

Una vecina afectada relató en las redes sociales cómo la situación ha llegado al punto de no poder abrir las ventanas de su casa, ya que en cuanto lo hace, los chinches entran en su hogar. Esta misma vecina expresó que la situación es "asquerosa" y lamentó que el Ayuntamiento no haya hecho nada efectivo hasta ahora para abordar el problema. En su mensaje, mencionó que "el olor que dejan es desagradable", lo que hace la convivencia aún más difícil, sobre todo en los meses de calor, cuando la gente tiende a ventilar sus hogares.

A pesar de que la plaga no presenta riesgos sanitarios directos, la constante presencia de estos insectos ha generado una gran preocupación en la comunidad. Los residentes ya no confían en la capacidad del Ayuntamiento para gestionar la situación y temen que la plaga se siga expandiendo por otros barrios de Torrelavega si no se toman medidas inmediatas. Los vecinos insisten en que es necesario fumigar la zona lo antes posible y revisar si existe un depredador natural que pueda ayudar a erradicar a los chinches sin poner en riesgo el equilibrio del ecosistema.

Los comentarios de los vecinos en redes sociales reflejan la creciente frustración por la falta de acción. Muchos exigen una respuesta urgente por parte de las autoridades para evitar que la plaga de chinches apestosas se siga extendiendo, lo que podría afectar gravemente tanto a la salud como a la calidad de vida de los residentes. La situación ha alcanzado tal gravedad que incluso algunos vecinos se han visto obligados a utilizar agua con amoníaco para intentar matar a los insectos dentro de sus hogares, sin éxito en su totalidad.

El Barrio Covadonga no está solo en esta lucha. Otros barrios de Torrelavega también han comenzado a reportar casos de esta plaga, lo que subraya la necesidad urgente de una intervención municipal más eficaz. La falta de respuesta por parte de los responsables ha dejado a los vecinos sin confianza en las autoridades locales, que parecen no comprender la magnitud del problema.