El uso de El Malecón reabre el conflicto institucional con la Gimnástica
El grupo denuncia que la decisión se tomó de forma unilateral y advierte que los conflictos personales del alcalde no deben condicionar la gestión pública
El grupo municipal Izquierda Unida–Podemos ha expresado su “profunda preocupación” ante la polémica generada por la cesión de los campos de El Malecón al Burgos CF, una decisión que consideran tomada de forma arbitraria y unilateral por el alcalde de Torrelavega, Javier López Estrada (PRC), y que ha provocado un conflicto con la Real Sociedad Gimnástica.
Desde la formación han asegurado que no se trata simplemente del uso puntual de una instalación deportiva o de un problema con el estado del césped, sino de un asunto político e institucional. En su opinión, el Ayuntamiento ha actuado “sin consenso ni diálogo”, en una muestra más de lo que califican como un patrón preocupante en el ejercicio de la Alcaldía, basado en decisiones “caprichosas” y en la falta de participación.
IU-Podemos critica que se permita el uso intensivo de El Malecón por parte del Burgos CF, mientras que el club local ha tenido que limitar sus entrenamientos para preservar el césped. Para el grupo, esta situación no se ha justificado con informes técnicos y refleja, en cambio, una gestión movida por criterios personales, donde las relaciones tensas entre el alcalde y la directiva de la Gimnástica parecen haber influido directamente en la decisión.
El concejal Borja Peláez ha señalado que este episodio “no es una simple discrepancia técnica”, sino un ejemplo del modo en que López Estrada entiende el poder municipal: “actúa como si la mayoría absoluta del PRC-PSOE le permitiera gobernar sin consultar a nadie”. En este sentido, ha lamentado que se sigan tomando decisiones “como hechos consumados” y que no existan espacios reales de negociación.
IU-Podemos recuerda que la Gimnástica de Torrelavega es más que un club deportivo, ya que representa a una parte importante de la identidad de la ciudad, por lo que cualquier decisión que le afecte debe abordarse “desde el respeto institucional y no desde la imposición”.
Además, el grupo ha alertado de que este tipo de actuaciones reflejan una gestión pública influida por tensiones personales, algo que consideran inaceptable. “El clima de tensión entre el alcalde y la actual directiva de la Gimnástica no puede trasladarse a las decisiones institucionales”, ha advertido Peláez.
Para IU-Podemos, limitar los entrenamientos del club local mientras se permite el uso de las instalaciones a otro equipo foráneo, “sin acuerdo claro ni participación”, muestra una falta de coherencia y transparencia que deteriora la confianza entre las instituciones y los agentes sociales.
En conclusión, el grupo ha reclamado un cambio de actitud por parte del equipo de Gobierno, recordando que la gestión municipal exige diálogo, respeto y responsabilidad, y que los intereses generales deben estar por encima de las discrepancias personales.