30.06.2022 |
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El soterramiento de las vía ferroviarias logra el estudio de impacto ambiental

Paso a nivel ferroviario en la ciudad que divide el centro. / alerta
Paso a nivel ferroviario en la ciudad que divide el centro. / alerta
El soterramiento de las vía ferroviarias logra el estudio de impacto ambiental

El Ministerio para la Transición Ecológica ha dado el visto bueno al estudio de impacto ambiental del proyecto de soterramiento de las vías ferroviarias a su paso por Torrelavega, aunque pide que se preste especial cuidado durante las obras para garantizar la protección el patrimonio natural o cultural afectado.

En especial, se cita la antigua fábrica de La Lechera por su cercanía a la vía alternativa del ferrocarril que se habilitará durante los trabajos del soterramiento de la vía principal, o el yacimiento donde se encuentra la harinera de Hornedo para el que se solicita un seguimiento arqueológico durante los trabajos. En materia ambiental, se demanda protección durante las obras para el bosque de ribera junto al río Saja-Besaya, al ANEI de La Viesca o al dormidero que, según los últimos estudios, alberga a cerca de 1.700 de garcillas bueyeras (Bubulcus ibis), y que está situado al norte del área afectada por los trabajos de soterramiento. En la resolución publicada este jueves en el Boletín Oficial del Estado, y a la que Efe ha tenido acceso, el Ministerio responde a las alegaciones y las consultas planteadas durante el periodo de exposición pública del proyecto, e incluye diferentes recomendaciones de distintos organismos en materias como el acústico o ambiental, vertidos de agua.

En este sentido, el informe ambiental describe como principales impactos de los trabajos la ocupación permanente de suelo por parte de la infraestructura proyectada, mientras que la ocupación temporal consistirá en las zonas de instalaciones de obras y la variante exterior. Así, se destaca que el promotor de la obras, la entidad Adif, estima que estos impactos son «positivos y beneficiosos, ya que la puesta en explotación del soterramiento ferroviario conllevará la liberalización de 13.000 metros cuadrados de suelo urbanizable.

El proyecto de soterramiento tiene como objetivo suprimir la barrera ferroviaria de la línea de ancho métrico Santander-Cabezón de la Sal, y la eliminación de los pasos a nivel de la calle Paseo del Niño y de la avenida Pablo Garnica, además de la construcción de una estación subterránea que sustituirá al actual edificio de viajeros.

La longitud estructural de soterramiento es de 1.290 metros repartida en un tramo cubierto de aproximadamente 515, una rampa de entrada de 340 y una rampa de salida de 435. A su vez, la nueva estación estará formada por dos vías generales de ancho métrico para el tráfico de viajeros, que contarán con sendos andenes laterales de 300 metros útiles; más una vía pasante y exclusiva de 400 metros útiles para mercancías, que no tendrá servicio asociado de andén.

Como consecuencia del estrecho pasillo ferroviario existente que dificulta establecer vías provisionales por el interior, se plantea la construcción de una vía provisional (únicamente en funcionamiento durante la construcción del soterramiento) de uso exclusivo para transporte de mercancías. A su vez, el desvío ferroviario discurre en paralelo al tramo entre Torres y La Inmobiliaria de la ronda exterior de circunvalación a Torrelavega, en su mayor parte por el trazo del actual paseo peatonal y vía ciclista, con una longitud total de 1.565 metros.

El informe destaca a que, una vez concluido el soterramiento, se procederá al desmantelamiento del desvío provisional y a la restitución de la zona a su situación original, en especial de elementos de mobiliario y servicios urbanos, árboles y arbustos, el skate park, el carril bici, el acceso viario al aliviadero de Sorravides, y las distintas instalaciones recreativas junto al río Saja-Besaya.

Mesa de movilidad. La Mesa de Movilidad del Besaya ha lamentado la «desaparición» de la estación intermodal del proyecto de soterramiento ferroviario y su sustitución por un aparcamiento, ya que considera que cambiar autobuses por coches es «dar gato por liebre» y va «en la dirección contraria al sentido común y a la sostenibilidad». Así se lo ha trasladado al alcalde, Javier López Estrada, y al concejal de Movilidad, Jesús Sánchez, en una reunión -la segunda de la legislatura- que han mantenido para tratar los principales temas relacionados con la movilidad en la capital del Besaya, singularmente el proyecto de soterramiento y su repercusión. Según señalan desde la Mesa, el cambio de la estación intermodal se produjo a comienzos de legislatura, coincidiendo con el cambio de alcalde. Así, en las actas de la Comisión de Seguimiento del soterramiento, de la que son miembros tanto el Consistorio como el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, «desapareció mención alguna a la construcción de una estación intermodal y se empezó a hablar de aparcamiento para vehículos». Paralelamente, el acuerdo de intenciones firmado entre el Ayuntamiento y el Gobierno de Cantabria, en el que se establecía el compromiso de construir la mencionada estación, «se dejó caducar, borrando del mapa la posibilidad de trasladar la terminal de autobuses junto a la estación ferroviaria y saboteando así el necesario cambio hacia la sostenibilidad que hemos de recorrer», señala el colectivo en un comunicado. La Mesa muestra su preocupación por la «deriva» de los acontecimientos y la manera en la que se está gestando un proyecto «vital» para la ciudad y la comarca. Y es que entiende que «el cambio de la estación de autobuses por el aparcamiento supone invitar a cientos de vehículos al día a entrar al mismo corazón de Torrelavega, a la par que se elimina la opción de generar sinergias entre tren y autobús evitando incrementar así la eficacia, frecuencias y opciones de movilidad sostenible». Desde la Mesa recalcan que dejar a la estación de Torrelavega sin intermodalidad con el autobús supondría «dar un paso atrás de casi 40 años», pues en las últimas décadas las ciudades del entorno se han ido dotando de este tipo de instalaciones. En la reunión también se ha hablado del destino de los terrenos liberados por el soterramiento, sobre el cual el colectivo cree que debería abrirse un proceso participativo en el que la ciudadanía decida a qué se dedica esta superficie. La Mesa defenderá en este asunto que primen las infraestructuras que faciliten la intermodalidad, con la menor superficie asfaltada posible.

El soterramiento de las vía ferroviarias logra el estudio de impacto ambiental
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