torrelavega

La pista deportiva de Calderón de la Barca se convertirá en una plaza

Pista de futbito de la calle Calderón de la Barca. /T.S.M

La pista dejará de utilizarse como espacio deportivo tras la decisión adoptada por los vecinos propietarios del recinto, que han solicitado la retirada de las vallas y porterías para transformar la zona en una plaza

La pista situada en la calle Calderón de la Barca, en Torrelavega, dejará de estar habilitada como espacio para la práctica deportiva. Así lo ha confirmado la plataforma ciudadana Torrelavega se Mueve, que ha difundido la información tras recibir múltiples consultas vecinales y en respuesta a la polémica generada en los últimos días.

El motivo de esta decisión se encuentra en el carácter privado de la instalación. Aunque durante años se ha utilizado de forma abierta y con un marcado carácter público, la pista no es una dotación municipal. El espacio, ubicado sobre los garajes subterráneos de un edificio de viviendas, pertenece a la comunidad de propietarios, que desde el principio ha asumido los gastos de mantenimiento, reparaciones, y sustitución de elementos como vallas y porterías, además de hacer frente a los problemas estructurales y convivenciales derivados del uso intensivo del recinto.

Ante esta situación, la comunidad ha solicitado al Ayuntamiento de Torrelavega permiso para retirar los elementos deportivos —porterías y vallado— con el fin de que el área quede configurada como una plaza de uso general, abierta, pero sin las condiciones propias de una pista deportiva.

Una decisión marcada por los conflictos

La medida no es nueva. Según han indicado desde la plataforma, se trata de una decisión meditada y precedida por años de incidencias relacionadas con el uso de la pista. Los vecinos han venido alertando de situaciones de ruido constante, balonazos que han dañado vehículos y fachadas próximas, y comportamientos incívicos, especialmente durante la noche. También se han registrado episodios de discusión, peleas y tensión vecinal, que motivaron en múltiples ocasiones llamadas a la Policía Local.

Desde la comunidad se ha querido diferenciar entre quienes hacían un uso adecuado de la pista y quienes generaban problemas. En ese sentido, reconocen el comportamiento respetuoso de numerosos niños y jóvenes, muchos de ellos usuarios habituales de entre 12 y 13 años que, en palabras de algunos residentes, han hecho un uso ejemplar del espacio. No obstante, la reiteración de conflictos ha terminado inclinando la balanza hacia la clausura de la pista como instalación deportiva.

Reacciones diversas en el vecindario

La retirada de los elementos deportivos ha generado sentimientos encontrados entre los vecinos. Parte del vecindario ha mostrado tristeza y malestar, especialmente familias con hijos que utilizaban con frecuencia la pista para jugar al fútbol o al baloncesto. Para ellos, la pista era un lugar de esparcimiento seguro y accesible en el entorno urbano.

En el otro extremo, hay quienes aplauden la medida, considerándola una solución necesaria tras años de molestias e incidentes. Algunos residentes califican la situación anterior como “insostenible” y confían en que la nueva configuración del espacio permita recuperar la convivencia vecinal y la tranquilidad en la zona.

Un espacio que seguirá siendo público, pero sin uso deportivo

Desde Torrelavega se Mueve han subrayado que, pese a la eliminación del uso deportivo, el recinto no se cerrará al público, sino que se mantendrá como plaza abierta, sin restricciones de acceso. Lo que cambia, insisten, es su finalidad: dejará de ser una pista para pasar a ser una zona de paso, estancia o reunión, sin los elementos que fomentaban el uso intensivo como cancha deportiva.

El caso de Calderón de la Barca pone sobre la mesa el reto de la convivencia urbana en espacios compartidos, especialmente en zonas residenciales con usos no previstos originalmente en su planeamiento. También abre el debate sobre la necesidad de dotaciones deportivas accesibles en los barrios, gestionadas y mantenidas por las administraciones públicas, para dar respuesta a la demanda social de actividad física y espacios para la infancia y la juventud.