«Nos están quitando la ciudad»: la gestión del PRC-PSOE asfixia al comercio de Torrelavega
«Torrelavega ya no es la de antes», repiten vecinos y comerciantes, que acusan al modelo de ciudad impulsado por el PRC-PSOE de haber dejado morir el corazón comercial y social de la capital del Besaya
El comercio local de Torrelavega vive sus horas más bajas. Quien pasea hoy por las calles del centro de la ciudad no puede evitar notar una realidad preocupante: cada día hay más persianas bajadas, más locales vacíos, más escaparates en silencio. Lo que durante años fue un motor económico, social y cultural, hoy parece avanzar hacia un punto de no retorno. Y mientras tanto, el Ayuntamiento mira hacia otro lado, obsesionado con medidas como la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), que lejos de reactivar el centro, lo ha ahogado aún más.
La Plataforma Salvemos Torrelavega lleva semanas lanzando un mensaje claro: «Defender el comercio local de Torrelavega es defender el alma de nuestra ciudad». No es una frase vacía. Cada tienda, cada café, cada pequeño negocio representa mucho más que una actividad económica: son puntos de encuentro, núcleos de vida cotidiana, espacios de identidad compartida. Sin ellos, Torrelavega pierde su esencia, su carácter, su humanidad.
Los datos y los testimonios lo dicen todo. Decenas de vecinos han expresado en redes sociales su tristeza al ver el declive del centro urbano. Comentarios como «ya no queda ni una tienda abierta», «cada vez hay más locales vacíos y nadie hace nada» o «esto ya no es la Torrelavega de siempre» se repiten día tras día. Muchos aseguran que han dejado de venir al centro a comprar, no por falta de voluntad, sino por las crecientes dificultades para aparcar, circular o simplemente acceder con comodidad.
Y es que mientras las grandes superficies de la periferia se llevan los beneficios, el centro se vacía. El comercio de proximidad genera empleo real, riqueza local y una relación directa entre cliente y vendedor que ninguna multinacional puede ofrecer. Cada euro gastado en una tienda del centro se reinvierte en Torrelavega, apoya a familias vecinas y mantiene con vida el entramado social de la ciudad.
Frente a esto, el Ayuntamiento ha apostado por medidas restrictivas y desconectadas de la realidad, como la aplicación de la ZBE en plena crisis comercial. Desde la Plataforma se pide algo tan sencillo como sensato: una moratoria en las sanciones de la ZBE al menos hasta que finalicen las obras de FEVE, que ya de por sí complican gravemente la movilidad. «No se puede penalizar a quien quiere venir al centro cuando ni siquiera hay condiciones dignas para hacerlo», señalan.
Pero no todo es culpa del tráfico. El modelo de ciudad que impulsa el PRC-PSOE parece haber olvidado que una ciudad sin comercio es una ciudad sin vida. Las subidas del IBI, la falta de incentivos reales, la inacción ante los locales vacíos o la ausencia de una estrategia de dinamización comercial son solo algunos de los factores que han conducido al colapso.
La indignación de los ciudadanos crece. Muchos han compartido cómo Torrelavega ha pasado de ser una ciudad vibrante a convertirse en una sombra de sí misma. Desde quienes recuerdan con nostalgia las tardes de compras en familia, hasta quienes denuncian que «ya solo hay bares, peluquerías y tiendas de uñas», el sentimiento de pérdida es generalizado. «Antes pasear por Torrelavega era un placer. Hoy es una tristeza», lamenta una vecina.
Las redes sociales reflejan el sentir popular. Los comentarios de los ciudadanos no dejan lugar a dudas:
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«Torrelavega está en la ruina. Lo que era y lo que es ahora, da pena»
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«Cada vez hay menos tiendas. Solo peluquerías, bares y locales vacíos»
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«Se han cargado todo desde el corto de alcalde y su papá. No hay ni Zara ni Stradivarius»
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«Queremos pasear, comprar, vivir el centro. Pero nos lo están quitando»
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«Torrelavega necesita más alma y menos multas»
La situación es especialmente dolorosa para los comerciantes que siguen resistiendo. A pesar de las dificultades, siguen levantando la persiana cada día con esfuerzo y pasión, apostando por la ciudad, por sus vecinos y por mantener con vida ese tejido comercial que tanto ha dado a Torrelavega. Pero necesitan apoyo, no más trabas.
Desde la Plataforma Salvemos Torrelavega lo dicen claro: «El futuro de nuestra ciudad pasa por su centro, no por los centros comerciales». Apostar por el comercio local es rebelarse contra el abandono institucional, es defender un modelo de ciudad humano, sostenible y con alma. Es apostar por las personas, por el trato cercano, por una economía que se queda aquí y no vuela a Madrid o Luxemburgo.