servicio de torrebici

Inutilizable, peligroso y olvidado: el servicio de bicicletas de Torrelavega toca fondo

Bicicletas del servicio de préstamo 'Torrebici' en la plaza Baldomero Iglesias. / EP
El sistema Torrebici vive uno de sus peores momentos: bicis averiadas, app inservible y usuarios hartos de la falta de mantenimiento

Lo que comenzó como una apuesta por la movilidad sostenible y un ejemplo de buen funcionamiento en sus primeros meses, atraviesa ahora uno de sus peores momentos. El sistema municipal de préstamo de bicicletas, conocido como Torrebici, ha visto desplomarse el número de usuarios en los últimos meses, coincidiendo con una fuerte sensación de abandono del servicio y una oleada de críticas en redes sociales.

La falta de mantenimiento, la imposibilidad de desbloquear bicis a través de la app y el vandalismo reiterado han convertido el servicio en una sombra de lo que fue. Muchos usuarios denuncian que no hay bicicletas disponibles o que, cuando las hay, no funcionan correctamente. Otros señalan que la propia aplicación móvil falla constantemente y que ni siquiera permite alquilar una bici bien aparcada porque “no está en el área”, según el sistema.

"Es imposible de usar, y personalmente me da muchísima rabia porque he sido usuaria muy activa", ha escrito una vecina en redes. Otra añade: "Yo también las usaba mucho, pero el estado de abandono lo hace inviable. Es una auténtica pena".

Vandalismo sin consecuencias

Uno de los problemas más señalados por los usuarios es el uso indebido por parte de adolescentes y jóvenes, que utilizan las bicicletas para hacer caballitos, carreras o incluso derrapes, sin respeto por el bien público.

“Si la mitad de las bicis no funcionan por el mal uso que hacen de ellas, es difícil que el sistema sobreviva”, lamenta un exusuario habitual. “¿Se sabe de alguna sanción que se haya puesto? Me temo que ni una”, añade otro.

La falta de sanciones o medidas de control es uno de los puntos que más indignación genera. “Ves a chavales haciendo el tonto por la calle con ellas y no pasa nada. El Ayuntamiento está dejando morir el servicio”, denuncian.

Un sistema al borde del colapso

El programa de bicicletas públicas fue, en su día, uno de los más utilizados en Cantabria por su comodidad, integración urbana y coste reducido. Sin embargo, el deterioro progresivo ha llevado a muchos usuarios a no renovar la suscripción, al considerar que no se garantiza un servicio mínimamente funcional.

"No es una cuestión de tecnología, es de dejadez", resume uno de los afectados. Otros usuarios también han denunciado en anteriores ocasiones que el mantenimiento es escaso y no hay seguimiento del estado de cada bicicleta.

¿Qué está haciendo el Ayuntamiento?

Por el momento, el equipo de Gobierno (PRC-PSOE) no ha emitido ningún comunicado público sobre el estado actual del sistema ni sobre posibles mejoras o refuerzos en el control del uso. Mientras tanto, crece el malestar ciudadano por lo que se considera una oportunidad perdida para mejorar la movilidad urbana y reducir el uso del coche.