El Gobierno de López Estrada y su inacción ante la crisis de la Policía
Las reivindicaciones siguen siendo ignoradas, mientras los socialistas nocumplen con sus compromisos, empeorando las condiciones y la seguridad
Las reivindicaciones laborales de la Policía Local de Torrelavega continúan sin avances sustanciales, pese al paso del tiempo y a los compromisos verbales expresados desde el equipo de gobierno. Así lo ha denunciado el portavoz de la Asociación de Policía Local y Bomberos (APLB), Enrique Urribarri, quien ha descrito un escenario marcado por el bloqueo institucional, la ausencia de negociación real y el deterioro progresivo del servicio policial.
«En 2025 se han solucionado algunas cosas, pero seguimos igual que al principio», ha resumido Urribarri, asegurando que cuando reciben respuesta por parte del Ayuntamiento, esta suele limitarse a admitir la razón del sindicato sin aplicar cambios reales. «Nos dan la razón, pero ya vemos que es para dar largas. Dar la razón y no cambiar nada es como no dártela», ha criticado.
Reivindicaciones centradas en el cumplimiento legal
El representante sindical ha subrayado que sus demandas no buscan privilegios ni mejoras extraordinarias, sino simplemente el cumplimiento de la normativa básica de relaciones laborales y protección del trabajador. Entre los ejemplos más llamativos, ha destacado el caso de la ropa de trabajo, cuya renovación se lleva reclamando desde hace años. «Hace dos años ya reivindicábamos esto», ha recordado.
Urribarri ha afirmado que mientras otros municipios cercanos han avanzado en este tipo de mejoras, en Torrelavega todo permanece paralizado. «Nada es imposible. Lo que falta es voluntad política», ha sentenciado.
Sin mesas de negociación en todo 2025
Uno de los aspectos más graves, según el portavoz, es la no convocatoria de mesas de negociación sindical. «En todo 2025 no hemos sido convocados ni una sola vez», ha denunciado, acusando al Ayuntamiento de incumplir su obligación legal. «Los trabajadores tienen derecho a ser representados por su sindicato. Si no se convocan mesas, no podemos ejercer ese derecho», ha añadido.
Urribarri ha confirmado que han presentado varios escritos sin respuesta, por lo que han acudido a la vía judicial, con vistas a un juicio ya fijado para junio de 2026.
Resoluciones de Inspección de Trabajo ignoradas
El sindicato también ha recurrido a la Inspección de Trabajo, que —según Urribarri— ha emitido resoluciones favorables a las reclamaciones policiales. Sin embargo, asegura que ni la jefatura ni el Ayuntamiento han dado cumplimiento a dichas resoluciones. «La situación es un desastre, y va a peor», ha lamentado.
Sin interlocución ni diálogo político
En cuanto a la interlocución con los responsables políticos del gobierno local, el portavoz ha sido claro: «No hemos tenido ningún tipo de contacto». Ha añadido que incluso en momentos clave no había responsables disponibles y que, aunque un miembro del equipo de gobierno ha reconocido la legitimidad de sus reivindicaciones, no tiene capacidad de decisión. «Al final, todo depende de la alcaldía», ha señalado.
Además, ha apuntado a dificultades internas entre los partidos del equipo de gobierno, afirmando que con el PSOE «el trato es nulo» y que las reuniones con la concejala de Personal no han servido para avanzar.
Estadísticas frente a realidad
Urribarri ha puesto en duda que los datos oficiales de criminalidad reflejen la situación real que vive la ciudad. Asegura que los agentes perciben un aumento de los conflictos vecinales, intervenciones con armas blancas y episodios relacionados con drogas. «Los datos dicen una cosa, pero lo que vemos en la calle es otra», ha afirmado.
Como muestra de la creciente violencia, ha asegurado que en 2025 se han producido más de diez bajas por agresiones a agentes, y que en muchas intervenciones recientes se han incautado cuchillos de grandes dimensiones.
Falta de efectivos y renuncia a horas extra
Otro de los problemas estructurales es, según el sindicato, la insuficiencia de plantilla. Aunque se han cubierto plazas atrasadas, no bastan ni para cumplir el mínimo legal, y en 2026 se prevén nuevas jubilaciones que agravarían aún más la situación.
Ante este panorama, APLB ha optado por una medida de presión: no realizar horas extraordinarias. Urribarri reconoce que esto puede tener consecuencias económicas para los agentes, pero asegura que el nivel de hartazgo es tal que están dispuestos a renunciar a parte del salario.
Critica que el Ayuntamiento haya presentado como mejora la ampliación de la bolsa de horas, cuando en realidad se trata, según él, de trabajar más para ganar lo mismo o ligeramente más.
Invisibilidad del trabajo policial
Finalmente, el portavoz ha lamentado que el trabajo diario de la Policía Local no tenga visibilidad pública. «Aquí, si no se sabe, no pasa nada», ha declarado. Señala que en otros municipios se informa de manera regular sobre intervenciones, mientras que en Torrelavega, ni se comunica ni se permite informar.
“Seguiremos haciéndonos visibles”
A pesar del desencanto, Enrique Urribarri ha asegurado que seguirán adelante dentro del marco legal. «No podemos hacer huelga. Nuestra única vía es hacernos visibles», ha subrayado.
Concluye que las reivindicaciones del cuerpo siguen exactamente donde empezaron, con reconocimientos verbales pero sin acciones, y una plantilla que, en su opinión, ya ha dicho basta.