Una frase desafortunada que desata la tormenta política

“Se están poniendo las botas”: la frase que destapa el saqueo del PSOE-PRC

Varios coches transitan por la ZBE de Torrelavega. / ALERTA

La polémica por las sanciones en las calles peatonales de Torrelavega reabre el debate sobre la recaudación fiscal encubierta del equipo PRC-PSOE

 

En una entrevista reciente, la concejala de Movilidad de Torrelavega, Jezabel Tazón, pronunció una frase que ha incendiado las redes y el debate público: “allí se están poniendo las botas”, en referencia a las multas automáticas impuestas en calles peatonales del municipio. Lejos de tratarse de una anécdota, las palabras de la edil han destapado un malestar larvado entre vecinos, comerciantes y colectivos sociales.

Una gestión municipal cuestionada: ¿seguridad o recaudación?

Las sanciones, gestionadas por una empresa adjudicataria, han generado ya decenas de miles de euros en ingresos, según fuentes no oficiales. Numerosos vecinos sostienen que no se trata de una medida para mejorar la seguridad vial, sino de un nuevo mecanismo de recaudación encubierta, aprobado y ejecutado por el equipo de gobierno municipal formado por PRC y PSOE.

Un castigo para la solidaridad vecinal

Los críticos aseguran que la mayoría de las sanciones afectan a ciudadanos que acudían a ayudar a personas mayores o con movilidad reducida. “Estamos ante sanciones automáticas, duras y salvajes”, señalan desde la plataforma Salva Torrelavega. “No hubo atropellos ni incidentes que justifiquen este desproporcionado saqueo”, insisten.

Negocio redondo: la otra cara de la ZBE

La ZBE (Zona de Bajas Emisiones), vendida por el Ayuntamiento como una medida de sostenibilidad, es vista por parte de la ciudadanía como una estrategia para multiplicar ingresos a costa de los bolsillos más débiles. Familias trabajadoras, pequeños autónomos y personas vulnerables, se encuentran con sanciones por simplemente acceder a zonas que hasta ahora eran de tránsito libre.

Quien realmente se está poniendo las botas no son las cámaras, sino los concejales y la empresa adjudicataria”, denuncian desde asociaciones vecinales. La falta de transparencia en los ingresos, así como la opacidad sobre el contrato con la empresa gestora, refuerzan las sospechas.

Indignación social y política

La polémica ha avivado las críticas incluso desde dentro de la izquierda. Formaciones como Torrelavega Sí han expresado su preocupación por el aumento del gasto público injustificado en otros ámbitos municipales. La frase de Tazón se ha convertido en símbolo de una política que muchos consideran alejada de la realidad de la calle.

Reacciones en redes: "Vergüenza, indignidad y oprobio"

Las redes sociales han amplificado la indignación. El perfil de Instagram @salvatorrelavegazbe compartió un comunicado viral que afirma: “Estamos ante un negocio redondo montado sobre el sufrimiento de familias humildes”.

Además, se acusa directamente al equipo de gobierno: “Los ciudadanos de Torrelavega no merecen ser tratados como cajeros automáticos del PRC-PSOE”.

¿Rectificación o silencio institucional?

Hasta el momento, ni Jezabel Tazón ni el alcalde regionalista Javier López Estrada han ofrecido explicaciones públicas sobre el contexto de sus declaraciones ni sobre las cifras exactas de recaudación. Mientras tanto, la presión social crece.

En un momento en que la confianza institucional se resiente, la ciudadanía exige algo más que frases hechas: exige transparencia, equidad y respeto.