comisaria en ruinas

Una década de inacción ante una comisaría «tercermundista»

Estado en el que se encuentra la comisaría. / Alerta

Vargas denuncia los incumplimientos hacia los agentes municipales, reclama mejoras inmediatas en las instalaciones y recuerda que su partido propuso hace una década un proyecto para una nueva comisaría

El portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento de Torrelavega, Miguel Ángel Vargas, ha denunciado públicamente el estado actual de las dependencias de la Policía Local de la ciudad, calificándolas como «tercermundistas» y evidenciando lo que ha considerado una «década de abandono institucional» por parte de los gobiernos locales encabezados por el Partido Regionalista de Cantabria (PRC) y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE).

Según ha manifestado, esta situación afecta gravemente tanto al funcionamiento operativo de los agentes como a las condiciones laborales en las que prestan servicio.

La crítica del portavoz popular se enmarca en una visita reciente que ha realizado a las instalaciones policiales, donde ha podido constatar de primera mano el deterioro estructural, funcional y de seguridad del espacio municipal destinado al cuerpo. Como consecuencia de esa visita, Vargas ha anunciado que el PP solicitará formalmente la celebración de un pleno extraordinario del Ayuntamiento para tratar la situación. El reglamento municipal establece que cuando esta petición procede del grupo político más votado, como es el caso del PP en Torrelavega, el pleno debe celebrarse de forma obligatoria.

Según ha declarado, «el abandono al que PRC-PSOE está sometiendo el cuerpo de policía local y que ya dura una década» ha convertido el cuartel en un entorno inadecuado tanto para los trabajadores como para los ciudadanos que acuden al mismo para resolver gestiones relacionadas con la seguridad.

«Estamos ante una comisaría que no está adecuada al siglo XXI y no es propia de la segunda ciudad más importante de esta región», ha señalado Vargas.

El portavoz ha criticado que durante los últimos diez años no se haya tomado ninguna medida relevante para remediar las deficiencias de estas instalaciones, a pesar de que ya existía una propuesta concreta presentada por el PP para ubicar una nueva comisaría en el edificio de la Cruz Roja del barrio de La Inmobiliaria. Esta iniciativa, registrada hace una década, no fue impulsada por los gobiernos municipales que han estado en el poder durante ese periodo, a los que ha acusado de haber desestimado la propuesta sin ofrecer alternativas viables.

Durante su comparecencia ante los medios, Vargas ha detallado los desperfectos detectados en su visita, que reflejan lo que, a su juicio, constituye una falta de mantenimiento estructural básica: mobiliario roto, baños inservibles, espacios de vestuario insuficientes, falta de privacidad en la atención al público y accesos que carecen de medidas mínimas de seguridad. Asimismo, ha indicado que existen otras deficiencias que, por razones de seguridad operativa, no ha querido revelar públicamente.

«Además de otros detalles que por cuestiones de seguridad no puedo decir», ha advertido.

La denuncia pública incluye una acusación directa contra el equipo de gobierno local por el incumplimiento de un acuerdo firmado por el propio alcalde y de una moción aprobada en pleno en la que se reconocían los derechos laborales del cuerpo policial. Según el portavoz popular, no solo se ha incumplido ese acuerdo, sino que también se ha negado sistemáticamente a los agentes una mejora de sus condiciones, lo que se suma al «vergonzoso estado de las instalaciones» en el que los agentes prestan su servicio día a día.

En ese contexto, el portavoz ha querido destacar que, a pesar de las condiciones, los agentes mantienen un compromiso profesional constante.

«Si no tenemos que lamentar ningún susto es gracias al esfuerzo y dedicación de los trabajadores municipales pese al abandono político de quienes llevan 10 años negándoles lo que es justo para quienes garantizan la seguridad de todos», ha afirmado Vargas, reconociendo la entrega del cuerpo.

Asimismo, el Partido Popular mantiene su apuesta por una nueva comisaría, pero reconoce que su construcción no será inmediata. Por ello, ha insistido en que, mientras se materializa un nuevo proyecto, el gobierno municipal debe llevar a cabo actuaciones urgentes en el edificio actual.

«Aunque el PP apueste por una nueva comisaría, hasta que sea una realidad, regionalistas y socialistas deben llevar a cabo trabajos en la actual para garantizar a los agentes unas condiciones mínimas», ha señalado el portavoz.

El partido recuerda que su propuesta para la nueva sede policial no ha perdido vigencia. Según argumentan, sigue siendo una alternativa factible y su ejecución podría realizarse «de la mano de los propios policías locales», lo que permitiría contar con su experiencia directa en el diseño del nuevo espacio y su funcionalidad.

Por otro lado, Vargas ha agradecido explícitamente la colaboración del sindicato policial APLB, que ha trasladado al grupo municipal del PP las inquietudes y denuncias de los agentes. Ha remarcado que este sindicato ha sido clave para conocer las condiciones laborales de los efectivos desde una perspectiva interna.

«Condiciones laborales tan deplorables en que las que tienen que trabajar estos efectivos cada día», ha subrayado citando directamente el testimonio recibido.

Exigen un plan inmediato

El PP insiste en que la situación debe ser abordada de forma inmediata desde una perspectiva institucional, no solo como una cuestión técnica de mantenimiento, sino también como un acto de justicia hacia un colectivo que, según afirman, ha sido ignorado sistemáticamente.

El pleno extraordinario propuesto tiene como objetivo poner sobre la mesa el estado real de las instalaciones y forzar al gobierno local a establecer un plan de actuación a corto, medio y largo plazo.

Desde el Partido Popular se insiste en que no se trata de una demanda nueva ni electoralista. Al contrario, recuerdan que desde hace años vienen reclamando una solución estructural, no paliativa, para las necesidades del cuerpo de policía local.

En su opinión, la desidia institucional ha generado un problema que afecta no solo a los trabajadores municipales, sino también a los vecinos, que esperan una atención adecuada y un servicio público eficaz.

Baños averiados en la comisaría. / A.E.

Además del deterioro físico del edificio, el grupo popular considera que hay un problema de fondo que tiene que ver con la forma en que se valora la función de los agentes locales en la estructura municipal.

«El constante maltrato al que somete PRC-PSOE a la policía local» refleja, según su análisis, una falta de compromiso político con la seguridad y el bienestar de los trabajadores públicos.

La intervención de Vargas concluyó con una advertencia al equipo de gobierno local, al que instó a «escuchar a estos policías locales» y a asumir su responsabilidad en la mejora de las infraestructuras públicas. También recordó que este asunto no es exclusivo de la oposición, sino que fue objeto de acuerdos plenarios que, hasta la fecha, no se han ejecutado.