Censura y amenazas de expulsión: López Estrada corta a Corona por apoyar a los policías
Roberto García Corona acusó al regidor de censurar su intervención por mostrar un casco como gesto simbólico de apoyo a los agentes
El Pleno del Ayuntamiento de Torrelavega vivió este miércoles un momento de alta tensión política al inicio de la sesión, tras un enfrentamiento entre el alcalde, Javier López Estrada (PRC), y el portavoz de Vox, Roberto García Corona, provocado por un gesto simbólico del edil: exhibir un casco de la Policía Local sobre su mesa como muestra de apoyo a los agentes del cuerpo, algunos de los cuales estaban presentes en la sala como público y portaban pancartas reivindicativas.
Un gesto simbólico que desencadenó el conflicto
Durante su primera intervención, en un punto relativo a la adhesión de Torrelavega a la Red de Destinos Turísticos Inteligentes, García Corona aprovechó su turno para expresar solidaridad con los policías locales y denunció “las lamentables condiciones de trabajo” que —según dijo— sufren los agentes, tras visitar las instalaciones de la comisaría municipal.
El edil explicó que el casco sobre la mesa simbolizaba una llamada de atención para exigir mejoras inmediatas, y aunque comenzaba a referirse al punto del orden del día, el alcalde interrumpió su intervención, dando por finalizado su turno y cediendo la palabra al siguiente grupo.
Acusaciones de censura y tensiones crecientes
La reacción de Vox fue inmediata. García Corona protestó airadamente por lo que consideró una retirada arbitraria de la palabra, acusando al alcalde de censura política. “No he acabado mi tiempo de intervención”, insistió, denunciando que se le silenciaba por decir cosas que “al alcalde no le gustan”.
Por su parte, López Estrada se mantuvo firme, indicando que el edil de Vox ya había hecho uso de su turno y que el reglamento establece que las intervenciones deben centrarse en el contenido del punto en debate. Añadió que si el portavoz continuaba en su actitud, sería llamado al orden por tercera vez, lo que conllevaría su expulsión del Pleno.
«Usted puede decir cual- quier cosa que a mí me guste o que no me guste, pero lo tiene que hacer en su turno de palabra y bajo el tema objeto de debate», recalcó el alcalde.
También cuestionó la legalidad del gesto de mostrar el casco, preguntando si era propiedad municipal y si contaba con permiso para utilizarlo en el Pleno.
Intervención del Partido Popular y protesta simbólica
El portavoz del Partido Popular, Miguel Ángel Vargas, intervino solicitando al secretario municipal que aclarase si el alcalde podía retirar la palabra por tratar “temas que no le gustan”, sumándose así a las críticas. Posteriormente, y en señal de protesta, decidió no hacer uso de su intervención cuando le llegó el turno.
Un Pleno que comienza entre reproches y simbolismos
Lo que debía ser una sesión ordinaria comenzó con un cruce de reproches y acusaciones de censura, motivado por un gesto que pretendía visibilizar el malestar de la Policía Local y acabó convirtiéndose en una escena de enfrentamiento entre gobierno y oposición.
Desde Vox insisten en que el Pleno debe ser un espacio para hablar de los problemas reales de la ciudad, mientras el alcalde defiende que debe haber orden, respeto al reglamento y uso adecuado de los tiempos y contenidos.
El incidente con el casco policial no solo tensionó la sesión, sino que volvió a poner sobre la mesa la conflictiva situación interna del cuerpo de Policía Local de Torrelavega, que acumula denuncias por falta de medios, condiciones precarias y carencias en infraestructuras.