Si eres Quijano, este municipio cántabro podría ser el origen de tus raíces
Cartes es una villa que mezcla a la perfección su riqueza histórica con un ambiente acogedor de "puebluco", que contrasta con la cercanía a los centros industriales de Los Corrales de Buelna y Torrelavega.
Cómo llegar a Cartes
Acceder a Cartes es muy sencillo. Si entras a Cantabria por la A-67, la Autovía de la Meseta, encontrarás una salida bien señalizada justo después de pasar Los Corrales de Buelna. Desde allí, el trayecto te llevará directamente a este encantador rincón cántabro.
Un paseo por el Camino Real: La historia en cada esquina
La calle principal de Cartes, conocida como el Camino Real, es un recorrido imprescindible. Esta vía histórica era antiguamente la arteria principal que conectaba la meseta castellana con el mar Cantábrico. Su importancia comercial dejó una huella indeleble, visible hoy en las majestuosas casonas solariegas que bordean la calle.
Además, la presencia del río Besaya ha sido vital en la historia de Cartes. Este río, que fluye tranquilamente por el valle, dio lugar a numerosos ingenios hidráulicos y molinos. En 2003, ocho de estos molinos fueron incluidos en el Inventario General del Patrimonio Cultural de Cantabria, lo que refuerza la importancia histórica de la villa.
Qué ver en Cartes: Patrimonio histórico y arquitectónico
Cartes ofrece una riqueza arquitectónica que no deja indiferente. Aquí tienes algunos de sus lugares más destacados:
1. El Ayuntamiento y las Casonas Solariegas
El Ayuntamiento de Cartes es una antigua casona del siglo XVI, originalmente perteneciente a la influyente familia Quijano. Su renovación y conservación destacan, al igual que las casonas que se encuentran a lo largo del Camino Real. Entre ellas:
- Casona Obregón: Famosa por su imponente escudo de armas que preside su fachada.
- Casona Quijano Mier: De principios del siglo XVII, con un bello balcón de forja y referencias a las hazañas familiares en las guerras de Italia.
- Casona del Capitán Miguel Velarde Bustamante: Un solar medieval con detalles heráldicos que evocan su pasado.
2. Los Torreones Góticos
El recorrido por el Camino Real culmina en los Torreones de Cartes, una casa-fuerte del siglo XV. Este conjunto fortificado fue sede de la audiencia, cárcel y residencia del gobernador del condado de Castañeda.
De arquitectura robusta, los torreones destacan por sus muros de sillería y arcadas apuntadas que forman un hermoso pasadizo. Fueron construidos para proteger la villa durante los conflictos entre las familias nobles de Castañeda y De la Vega.
3. Palacete Puebla de los Ángeles
Un ejemplo de arquitectura indiana que refleja el esplendor de los emigrantes cántabros que regresaron con fortuna. Este palacete neogótico de 1898, construido por Fernando Pérez y Pérez, tiene influencias de México, de donde el propietario regresó tras su aventura en Puebla de los Ángeles.
4. Marianela y el legado literario
No puedes pasar por alto el banco-libro dedicado a Marianela, una novela de Benito Pérez Galdós que transcurre en esta villa, rebautizada como "Socartes" por el autor. La estrecha relación de Galdós con Cantabria es un motivo más para que los amantes de la literatura visiten esta villa.
Un plan perfecto para los sentidos
- Senderismo y ciclismo: Explora la Vía Verde del Besaya, una ruta ideal para recorrer a pie o en bici, que conecta Cartes con Suances y ofrece un paisaje de ensueño.
- Gastronomía: No puedes irte sin probar las rabas, una especialidad cántabra. En la Sidrería Cachopo las Barricas sirven unas que incluso fueron reconocidas como de las mejores de la región en 2021.
Un rincón inolvidable de Cantabria
Cartes es mucho más que un pueblo de paso. Su encanto histórico, sus paisajes y su cuidada conservación lo convierten en un destino que cautiva a cualquier visitante. Así que, ¿por qué no incluirlo en tu próximo viaje a Cantabria?