Indignación creciente por la gestión de la ZBE

El alcalde de Torrelavega, López Estrada, señalado por convertir la ZBE en «negocio recaudatorio»

Imagen creada por la plataforma Salvar Torrelavega donde se ve al alcalde Javier López.
La plataforma cívica señala al alcalde Javier López Estrada por el caos de la Zona de Bajas Emisiones, que califican como un “negocio encubierto con dinero europeo”.

La plataforma ciudadana Salvar Torrelavega ha lanzado un duro comunicado contra el equipo de gobierno municipal encabezado por el izquierdista Javier López Estrada (PRC), a quien acusan de haber convertido la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en una “máquina de recaudar” alejada de su supuesto propósito medioambiental.

En Torrelavega ya estamos cansados de que nos tomen el pelo”, denuncian, mientras cientos de vecinos reciben sanciones automáticas por acceder a calles restringidas, muchas veces sin señalización clara o sin saber que están infringiendo norma alguna. Según la plataforma, el proyecto de ZBE se ha implantado sin consenso, sin transparencia y sin sensibilidad hacia la realidad socioeconómica del municipio.

“Si quieren multar, que apunten a quienes han convertido su incompetencia en un negocio”

La denuncia va más allá: la plataforma acusa al Ayuntamiento de ocultar el destino de los fondos europeos usados para instalar cámaras y sancionar conductores. En una reciente exposición institucional sobre proyectos financiados por la UE, apenas se mostraba una imagen —“casi escondida”— que revelaba que una parte del dinero comunitario se destinó a este sistema de vigilancia.

No es tu coche, es su gestión”, resume la plataforma, en un eslogan que ha empezado a circular por redes. Denuncian que mientras el Ayuntamiento presume de “Torrelavega europea”, la ciudadanía sufre una gestión local opaca, punitiva y desconectada de la realidad.

Una política que castiga en vez de proteger

Lejos de reconocer errores o asumir críticas, desde el Ayuntamiento se insiste en señalar a los ciudadanos, según Salvar Torrelavega. Y mientras tanto, el caos continúa: sanciones masivas, confusión vecinal, recursos desestimados y un ambiente creciente de malestar y desconfianza.

La ZBE de Torrelavega no es un proyecto medioambiental: es una máquina de multas”, afirman. Y añaden que una ciudad que vive de espaldas a sus vecinos no avanza: se hunde.

Moratoria inmediata y exigencia de dimisiones

Entre las peticiones principales de la plataforma destaca una medida inmediata: moratoria total de las sanciones asociadas a la ZBE hasta que concluyan por completo las obras del soterramiento de FEVE. Consideran inconcebible implantar restricciones severas a la movilidad cuando la ciudad sigue atravesada por barreras urbanas sin resolver.

Asimismo, piden la revisión completa del proyecto y exigen que el Ayuntamiento rinda cuentas sobre el uso de los fondos europeos empleados en instalar cámaras en zonas donde ni siquiera existía una problemática previa de tráfico o seguridad vial.

Una ciudadanía harta de “experimentos progresistas”

El comunicado no ahorra calificativos al señalar lo que consideran un exceso de “proyectos decorativos, inútiles y progresistas” que sustituyen las verdaderas prioridades municipales. “Ni más policía en las calles, ni más apoyo a familias, ni más servicios esenciales… solo cámaras, grafitis, bisontes y bancos gigantes”, ironizan.

El mensaje final es claro: “Si quieren cambiar algo, que empiecen por el alcalde”.

Reacciones en aumento: oposición y vecinos elevan el tono

Este nuevo posicionamiento de la plataforma se suma a las denuncias de grupos como Vox o IU-Podemos en el Pleno municipal. Tanto Roberto García Corona como Borja Peláez han criticado el autoritarismo del alcalde, el silencio institucional ante las quejas vecinales y la falta de transparencia en decisiones clave como la implantación de la ZBE o los recortes en servicios sociales.

Lo que empezó como una medida supuestamente ecológica, se ha convertido —según gran parte del tejido vecinal y político— en un símbolo del deterioro institucional de una ciudad que, hoy, exige respuestas claras y cambios urgentes.