Temporal inesperado: Cantabria entra en aviso amarillo por fuerte oleaje
La Agencia Estatal de Meteorología alerta de un empeoramiento del mar en Cantabria, con condiciones adversas que obligan a extremar la precaución desde esta tarde
Cantabria permanecerá este miércoles en aviso amarillo por fenómenos costeros adversos desde esta tarde y hasta las seis de la madrugada del jueves, según la previsión de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), que alerta de mar combinada del noroeste con olas que podrían alcanzar entre cuatro y cinco metros de altura.
Este episodio marítimo se enmarca en una jornada de inestabilidad que afecta a buena parte del país, con avisos activos en hasta diez comunidades autónomas por diferentes fenómenos como lluvias, viento, nieve o fuerte oleaje. En el caso del litoral cántabro, el principal riesgo estará en el estado de la mar, que podría complicar la actividad en zonas costeras y portuarias.
Además del oleaje, AEMET prevé en Cantabria cielos nubosos o cubiertos y precipitaciones débiles o moderadas asociadas a los restos de un frente frío. Estas lluvias podrían transformarse en nieve a últimas horas del día en zonas de la Cordillera Cantábrica a partir de unos 1.000 metros de altitud.
En cuanto a las temperaturas, las máximas tenderán a descender en el norte, mientras que las mínimas experimentarán un ligero ascenso. También se podrían registrar heladas débiles en áreas de montaña. El viento soplará flojo de componente norte, aunque con mayor intensidad en el litoral y zonas expuestas, lo que contribuirá a empeorar las condiciones marítimas.
En el conjunto del país, otras regiones como Cataluña, Comunidad Valenciana o Canarias se encuentran en niveles de aviso más elevados, especialmente por lluvias intensas y rachas de viento, lo que refleja una situación meteorológica marcada por la inestabilidad en amplias zonas.
Recomendaciones ante el temporal
Ante este episodio de oleaje, las autoridades recomiendan extremar la precaución, especialmente en zonas cercanas al mar. Se aconseja evitar paseos por diques, espigones y acantilados, así como respetar las señalizaciones y posibles restricciones de acceso en áreas costeras.
También se recomienda no acercarse a rompientes ni intentar fotografiar el mar desde zonas peligrosas, ya que los golpes de mar pueden ser imprevisibles. En el caso de actividades náuticas o pesqueras, es aconsejable consultar el estado del mar antes de salir y, si es posible, aplazar la actividad.
Para quienes circulen cerca del litoral, se recomienda conducir con precaución ante la posible presencia de agua o restos arrastrados por el mar en la calzada. Asimismo, es importante seguir en todo momento las indicaciones de los servicios de emergencia y mantenerse informado a través de los canales oficiales.
Este aviso amarillo no implica un riesgo extremo, pero sí condiciones que pueden ser peligrosas en determinadas situaciones, por lo que se insiste en la prudencia como principal medida de prevención.