TEMPORAL

'Nils' golpea Cantabria con fuerte oleaje y rachas de viento intensas

La borrasca Nils irrumpe con fuerza y sitúa a Cantabria bajo vigilancia meteorológica. / EP
El temporal atlántico vuelve a poner en jaque a Cantabria con avisos activados en el litoral y en el interior en un miércoles marcado por el fuerte oleaje y las rachas intensas

La borrasca ‘Nils’, la octava del año, pondrá este miércoles a Cantabria en una situación meteorológica adversa, con aviso naranja por oleaje en todo el litoral y aviso amarillo por viento en el conjunto de la comunidad autónoma, según la previsión de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Además, la costa cántabra estará también en aviso amarillo por tormentas, en una jornada marcada por la inestabilidad y el fuerte temporal marítimo.

El episodio estará protagonizado por una circulación atlántica persistente, con el paso de frentes asociados a la borrasca y una masa de aire húmedo y relativamente cálido para esta época del año. Esta situación favorecerá cielos nubosos o cubiertos y precipitaciones generalizadas en Cantabria, con especial incidencia en la franja costera y zonas de montaña.

El oleaje será el fenómeno más significativo. AEMET advierte de mar combinada con olas de gran altura en el litoral cántabro, lo que ha motivado la activación del aviso naranja. Las autoridades recomiendan extremar la precaución en zonas próximas al mar, evitar paseos marítimos y espigones y seguir en todo momento las indicaciones de los servicios de emergencia.

El viento también será protagonista durante la jornada. Se esperan rachas fuertes o muy fuertes, especialmente en zonas expuestas, áreas elevadas y el litoral. En comarcas del interior como Liébana, el centro de la región, el Valle de Villaverde y Cantabria del Ebro, el viento podría provocar incidencias puntuales, por lo que se mantiene el aviso amarillo.

En cuanto a las precipitaciones, se prevén lluvias persistentes en la vertiente cantábrica, que podrían ser localmente intensas en algunos momentos del día. No se descartan chubascos acompañados de tormenta, especialmente en la costa y a últimas horas de la jornada en el entorno del Cantábrico oriental.

En las zonas de mayor altitud, la borrasca dejará un ascenso de la cota de nieve, que se situará en torno a los 1.700 o 2.000 metros, por lo que no se esperan nevadas significativas salvo en cumbres altas. Aun así, AEMET advierte de posibles bancos de niebla en áreas de montaña y de descensos puntuales de visibilidad.

Las temperaturas experimentarán pocos cambios, aunque las mínimas tenderán a descender ligeramente, especialmente en el interior, mientras que las máximas se mantendrán sin grandes variaciones. El ambiente será húmedo y desapacible durante buena parte del día.

Desde los servicios de emergencia se insiste en la importancia de limitar desplazamientos innecesarios, asegurar objetos en balcones y terrazas y mantenerse informado a través de los canales oficiales ante la evolución de la borrasca ‘Nils’, que mantendrá a Cantabria bajo vigilancia meteorológica durante toda la jornada.