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Wimbledon limita a tres días los entrenamientos en la central: Alcaraz afina su defensa del título con tiempo contado

La organización restringe el uso de las dos pistas principales —la Central y la 1— a sólo tres jornadas antes del arranque del torneo, para proteger la hierba más sagrada del tenis

Carlos Alcaraz tras ganar en Queen´s. / Adam Davy
Carlos Alcaraz tras ganar en Queen´s. / Adam Davy

Carlos Alcaraz ya sabe que tendrá sólo tres días para entrenar sobre el escenario donde ha reinado en las dos últimas ediciones de Wimbledon. La organización del torneo ha confirmado que las pistas Central y número 1 del All England Club —las únicas con techo retráctil— permanecerán abiertas para entrenamientos únicamente del miércoles 25 al viernes 27 de junio, en una medida destinada a preservar al máximo el estado del césped.

Un ritual sagrado en la Catedral del tenis

En Wimbledon, más que en ningún otro Grand Slam, la hierba es intocable. La moqueta verde del All England Club es tratada como un tesoro, y las medidas para su conservación son cada vez más estrictas. Por ello, el acceso de los jugadores a las pistas más icónicas se ha reducido a solo tres sesiones de entrenamiento, de media hora cada una o de una hora si se comparte pista con otro tenista.

Esta decisión supone una jornada menos respecto al pasado, lo que añade un desafío adicional a jugadores como Carlos Alcaraz, que buscan adaptarse a las condiciones específicas del césped de la Central, donde el rebote es más bajo, la velocidad más exigente y cada movimiento se convierte en un ejercicio de precisión quirúrgica.

Carlos Alcaraz, sin exhibiciones previas

El tenista murciano, flamante campeón en Queen’s, ha optado por no disputar ninguna exhibición previa al tercer Grand Slam de la temporada. Descansará lunes y martes, y comenzará sus entrenamientos oficiales en las pistas principales el miércoles. Su debut en Wimbledon 2025 está previsto para el lunes 30 de junio a las 14:30 (hora española), donde comenzará la defensa de su corona.

El pupilo de Juan Carlos Ferrero, que se ha mostrado cómodo en su preparación sin necesidad de sumar más partidos de exhibición, confía en que estos tres días basten para reconectar con la pista donde ha levantado los trofeos de 2023 y 2024, consolidándose como el gran heredero de la nueva era del tenis mundial.

Djokovic ya entrena en Aorangi Park

Mientras tanto, algunos rivales como Novak Djokovic ya se encuentran entrenando en Aorangi Park, donde se sitúan las canchas anexas disponibles desde este pasado fin de semana. Estas pistas, de características similares a las de competición aunque sin techo retráctil, permiten a los jugadores comenzar a adaptarse al césped londinense, aunque la Central y la 1 siguen siendo terreno exclusivo y controlado.

Desde el miércoles hasta el sábado, los tenistas podrán ejercitarse en el resto de las pistas de competición, con mayor libertad, pero la esencia del torneo sigue siendo la gestión cuidadosa de sus escenarios principales.

Wimbledon: tradiciones que evolucionan

A pesar de su fama de torneo conservador, Wimbledon ha introducido varios cambios en los últimos cinco años. En 2021, eliminó el sistema particular de cabezas de serie que primaba los resultados sobre hierba. En 2022, dijo adiós al 'Middle Sunday', el día de descanso sin partidos que había sido norma desde 1982, salvo en casos de fuerza mayor por lluvia. Y en 2023 permitió a las jugadoras usar ropa interior de color debajo de sus equipaciones, un avance simbólico relacionado con la menstruación y la salud femenina.

En esa misma línea de evolución moderada, la decisión de restringir el acceso a las dos pistas cubiertas se justifica en la necesidad de proteger su estado óptimo para los días de mayor presión competitiva. De hecho, la superficie de estas canchas sufre un desgaste intensivo durante las dos semanas del torneo, por lo que la organización prioriza la longevidad del césped en su mejor forma.

Tres días, un reloj que corre

Para Alcaraz, que ya ha demostrado que puede dominar todas las superficies con apenas 21 años, cada minuto de adaptación cuenta. En un torneo donde el césped no perdona, y donde los grandes rivales como Djokovic, Sinner o Medvedev llegan con hambre de destronarle, el tiempo limitado en la Central es un reto mental y técnico.

Pero si algo ha caracterizado al murciano desde su irrupción en la élite es su capacidad de adaptación y su resiliencia competitiva. En 2023 le arrebató la gloria a Djokovic tras una final para la historia, y en 2024 volvió a conquistar la Catedral del tenis. Ahora, en 2025, su objetivo es claro: conquistar el triplete y seguir haciendo historia.

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