Tenis

Nadal: "Si no estoy al 100% no jugaré la Copa Davis"

Carlos Alcaraz y Rafael Nadal en el Six Kings Slam. / Felice Calabr
El tenista español reconoce que solo competirá en la Davis si se siente competitivo, destacando su compromiso con el equipo

Rafael Nadal vivió ayer un emotivo momento en el 'Six Kings Slam' de Riyadh, donde se enfrentó por última vez a Carlos Alcaraz en lo que se presume como uno de los últimos partidos de su carrera. Aunque fue un torneo de exhibición, la tensión competitiva y la calidad del tenis ofrecido fueron dignos de una ocasión histórica. Tras su derrota ante el joven murciano, Nadal atendió a los medios para reflexionar sobre el partido y su próximo gran reto: la Copa Davis, que será el broche de oro de su laureada carrera antes de su retirada definitiva.

Nadal comenzó agradeciendo el cariño del público en Riyadh: "Ha sido mi primer partido aquí, y me quedo con la energía que se ha vivido dentro de la pista. Desde que llegué he notado muy de cerca todo el cariño de la gente. Estoy muy feliz por la bienvenida que he tenido y el apoyo que estoy sintiendo todos estos días". El manacorí destacó el ambiente especial que rodeó al evento: "El evento es puro show con todo el tema de las luces y el resto del espectáculo, así que todos lo estamos disfrutando mucho, afrontándolo de una manera competitiva e intentando sacar nuestra mejor versión".

Sin embargo, el partido que más resonó en los medios no fue el de la exhibición en sí, sino la mirada hacia el futuro inmediato de Nadal, quien tiene en mente la Copa Davis de noviembre, donde competirá por última vez con 'La Armada'. Nadal se mostró honesto y cauteloso respecto a su estado físico y emocional: "A nivel emocional seguro que estaré preparado. En términos físicos y tenísticos, todavía tengo un mes por delante para seguir trabajando".

El manacorí fue más allá, reconociendo que no forzará su participación si no se siente al máximo nivel. "Si me siento preparado y el capitán piensa lo mismo, será su decisión. Si ni yo mismo me siento listo, entonces seré el primero en apartarme del individual y ver de qué otra forma puedo ayudar. Primero tengo que sentirme competitivo para entrar a competir, luego se puede ganar o perder, eso es parte del deporte", admitió Nadal. “Si no estoy al 100% o me veo lejos de ganar mi partido, no saldré a la pista”, sentenció.

Alcaraz y Sinner, los nuevos herederos del tenis

Durante su conversación con la prensa, Nadal también se refirió al cambio generacional en el tenis, destacando a Carlos Alcaraz y Jannik Sinner como los jugadores llamados a dominar el circuito en los próximos años. Los dos jóvenes tenistas, que se han repartido los cuatro Grand Slam de 2024, disputarán la final del Six Kings Slam, en la que el ganador se embolsará un premio millonario.

"El tenis está en buenas manos", afirmó Nadal. "Jannik y Carlos son dos grandes personas y, por supuesto, tienen un gran futuro por delante. Ojalá que los dos puedan mantenerse alejados de las lesiones y sigan construyendo esta bonita rivalidad entre ellos".

Nadal reconoció que ambos están a un nivel superior respecto al resto del circuito: “Si hablamos de nivel, es evidente que están por encima de los demás, sobre todo en términos de estar enfocados todo el tiempo”, señaló el manacorí. No obstante, advirtió que el futuro siempre puede traer sorpresas, y que mantenerse en la cima del tenis mundial no es tarea fácil. "Seguro que llegarán nuevos chicos con otras habilidades y generarán más rivalidades", añadió.

Para Nadal, que ha compartido las pistas con Roger Federer, Novak Djokovic y el propio Alcaraz en distintos momentos de su carrera, la evolución natural del tenis es algo inevitable, y él ya está listo para dar un paso atrás y disfrutar de este deporte desde otra perspectiva. "Por mi parte, estoy tranquilo y con ganas de disfrutar del tenis desde otra perspectiva", concluyó, dejando claro que su adiós no será un adiós al tenis, sino a la competición activa.

El duelo entre Nadal y Alcaraz en Riyadh no solo fue una batalla entre dos generaciones, sino una despedida simbólica del maestro que pasa la antorcha al aprendiz. Un cierre de ciclo que, en poco más de un mes, verá su desenlace final en la Copa Davis en Málaga, donde España espera despedir a su leyenda con todos los honores.