Dobles de altura: Bucsa y Sorribes vuelven a escena con dominio absoluto
En una temporada donde el tenis femenino español lucha por encontrar referentes sólidos, Sara Sorribes y Cristina Bucsa han vuelto a iluminar las pistas, esta vez desde la capital colombiana. El WTA 250 de Bogotá ha sido testigo del esperado reencuentro de la pareja olímpica, que tras el bronce en París 2024 y el título en el Mutua Madrid Open del pasado año, ha demostrado que la química entre ambas sigue intacta.
Pese a que no juegan juntas con frecuencia debido a sus distintos compromisos individuales y de dobles con otras compañeras, cuando Sorribes y Bucsa se alían, el resultado suele ser sinónimo de éxito. Sus números son prueba de ello: una de las duplas con mayor porcentaje de victorias cuando comparten pista. Su sincronía y complementación táctica, una más sólida desde el fondo (Sorribes) y otra con gran capacidad de lectura y definición en la red (Bucsa), las convierte en una pareja temible.
Estreno perfecto en Bogotá
Después de una jornada inicial agridulce en la modalidad individual —donde Bucsa avanzó a octavos y Sorribes cayó prematuramente ante Janicijevic—, el dobles supuso un soplo de aire fresco. En su debut, superaron con autoridad a la italiana Nicole Fossa Huergo y a la ucraniana Valeriya Strakhova por 6-3, 6-3, confirmando su etiqueta de favoritas y cabezas de serie número uno del cuadro.
El dominio fue claro desde el inicio. Bucsa mostró su solidez habitual en los intercambios y Sorribes se mostró más liberada que en su actuación individual. A pesar del tiempo que llevaban sin jugar juntas desde aquella final olímpica por el bronce, su entendimiento sobre la pista no ha perdido ni un ápice de precisión.
Próximo reto, con cuentas pendientes
En cuartos de final podrían encontrarse con una de las grandes sorpresas del torneo, la dupla formada por Séléna Janicijevic, verdugo de Sorribes en individual, y la local Emiliana Arango. De imponerse en su duelo ante María Paulina Pérez y Valeria Mediorreal, se cruzarían con las españolas por un billete a semifinales. Un enfrentamiento que tendría tintes de revancha para la castellonense y que promete emoción.
Bucsa, la líder en forma
Además del dobles, Cristina Bucsa sigue viva en el cuadro individual, donde se medirá en octavos a la croata Lea Bošković, número 225 del mundo. La cántabra, recientemente finalista en el WTA 1000 de Miami junto a Miyu Kato, ha logrado mantener un nivel alto tanto en singles como en dobles, consolidándose como una de las tenistas más completas del circuito en ambas disciplinas.
Tierra batida, terreno favorable
El WTA 250 de Bogotá inaugura la gira de tierra batida, superficie que históricamente ha sido favorable para las jugadoras españolas. Con el regreso de Bucsa y Sorribes como dupla, las esperanzas de levantar un nuevo título se reavivan justo cuando más se necesitaban referentes dentro del panorama femenino nacional.
Con la temporada de tierra aún en sus primeros compases, el rendimiento de Bucsa y Sorribes en Bogotá puede marcar el tono de lo que está por venir: una primavera de resurgimiento para el tenis español.