El revés de Fritz apaga a Alcaraz y arrastra a Europa a su peor jornada en el torneo
De Miñaur y Cerúndolo encendieron la mecha con victorias sólidas sobre Zverev y Rune, mientras que Fritz dinamitó la jornada con un triunfo histórico ante el número uno
El Resto del Mundo firmó este sábado en San Francisco una de sus mejores jornadas en la historia de la Laver Cup, volteando el marcador y dejando a Europa contra las cuerdas. El equipo capitaneado por Andre Agassi se impuso en los tres individuales del día y cerró con un contundente triunfo en dobles, lo que les permitió pasar de un 1-3 en contra a un rotundo 9-3 a favor al término de la segunda jornada.
La nota más llamativa la puso Taylor Fritz, que firmó su primera victoria ante Carlos Alcaraz, número uno del mundo, con un contundente 6-3 y 6-2 en apenas 71 minutos. El estadounidense, arropado por un público volcado en el Chase Center, jugó con calma, precisión y agresividad, desarmando al murciano en el que fue uno de los partidos más flojos del español en los últimos meses. Se rompió así una racha de 13 triunfos consecutivos en individuales de Alcaraz, que no perdía desde la final de Wimbledon ante Jannik Sinner.
De Miñaur y Cerúndolo golpean primero
El día ya había comenzado cuesta arriba para Europa. Álex de Miñaur sorprendió a Alexander Zverev (6-1, 6-4) en un partido donde el alemán volvió a mostrar irregularidad y fragilidad mental. El australiano dominó con variedad, inteligencia táctica y un revés cortado que arrancó gestos de aprobación de Roger Federer, presente en la grada.
Después, el argentino Francisco Cerúndolo confirmó su idilio con la Laver Cup venciendo a Holger Rune (6-3, 7-6), en un duelo donde impuso agresividad, consistencia y temple en los momentos decisivos. Cerúndolo acumula ya tres participaciones en la competición sin haber cedido un solo set.
Fritz humaniza a Alcaraz
Con Europa confiando en su líder, llegó la gran sorpresa. Fritz salió decidido a cortar de raíz sus malos precedentes contra el murciano y logró algo que nunca había conseguido: empezar sólido con el servicio. Desde ahí, todo fue suyo. Aprovechó la ansiedad y los errores no forzados de un Alcaraz precipitado y, con un revés letal, fue ampliando distancias hasta cerrar un triunfo histórico para el tenis estadounidense en la Laver Cup.
“Retener mi primer saque fue clave. Las otras veces contra Carlos siempre empecé mal, y eso me dio confianza para jugar sin miedo”, explicó el californiano tras el encuentro.
Para rematar la faena, la pareja formada por De Miñaur y Alex Michelsen derrotó con claridad a Casper Ruud y Rune (6-3, 6-4), aumentando la ventaja del Resto del Mundo hasta un 9-3 casi definitivo. Con los partidos del domingo valiendo tres puntos cada uno, al equipo de Agassi le basta con sumar dos triunfos para proclamarse campeón.
Europa, contra las cuerdas
La situación es límite para el combinado europeo que dirige Yannick Noah: deberá ganar los cuatro partidos del domingo para revalidar la corona o, al menos, tres y forzar un desempate en el 12-12. La presión recae sobre Alcaraz, llamado a liderar una remontada que parece casi imposible tras la exhibición de sus rivales.
Lo que parecía otro capítulo de dominio continental en la Laver Cup se ha convertido en una pesadilla: el Resto del Mundo está a un paso de levantar su tercer título en la historia de la competición, y esta vez con un aire de autoridad incontestable.