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Sinner sobrevive a calambres y calor; Djokovic domina con rabia y al borde de la descalificación

Novak Djokovic de Serbia durante el partido de tercera ronda masculina contra Botic Van De Zandschulp de Países Bajos. / Lukas Coch
La jornada en Melbourne deja dos titulares claros: el eterno campeón sigue firme y el vigente monarca avanza entre calambres y dudas

Novak Djokovic sigue escribiendo su leyenda en el tenis mundial. Este sábado, el serbio se clasificó para los octavos de final del Open de Australia tras vencer al neerlandés Botic van de Zandschulp por 6-3, 6-4 y 7-6(4). Con esta victoria, Djokovic no solo igualó las 102 victorias de Federer en Melbourne Park, sino que además alcanzó los 400 triunfos en torneos de Grand Slam, una cifra inédita en la historia del deporte de la raqueta.

A sus 38 años y 255 días, Novak se convierte en el jugador más veterano en alcanzar los octavos en el Abierto australiano desde 1988. “Los jóvenes tendrán que ganarse el dinero”, comentó con ironía tras el partido, en un claro mensaje a la nueva generación que intenta sucederle en la cima. Y añadió: “El año pasado estuve lesionado en tres de los cuatro grandes. Esta temporada tengo hambre y estoy preparado”.

El encuentro se jugó bajo techo, debido a la activación de la política de calor extremo del torneo. Esta circunstancia fue clave para que Djokovic pudiese rendir a su mejor nivel, especialmente en un tercer set donde Van de Zandschulp llegó a tener dos pelotas para forzar la cuarta manga. El neerlandés, que en 2024 eliminó a Carlos Alcaraz en el US Open y fue el último rival de Nadal como profesional, volvió a poner en apuros a otro gigante.

Durante ese parcial, Djokovic mandó callar al público australiano que animaba a su rival. Incluso pidió al juez de silla que controlara el ruido entre puntos, mostrando su habitual intensidad competitiva. Sin embargo, ese mismo carácter casi le juega una mala pasada: tras perder un punto clave, golpeó con rabia una bola que estuvo a punto de impactar en un recogepelotas, recordando el incidente de su descalificación en el US Open de 2020. “Me estreso demasiado en la pista. Debería estar más calmado”, reconoció el serbio.

A pesar del susto, el día terminó con celebración. Djokovic ya ha disputado 70 partidos de cuarta ronda en Grand Slam, superando también en ese apartado a Federer. Su siguiente rival en Melbourne será el vencedor del duelo entre Ben Shelton y Alex de Miñaur.

Sinner sobrevive y sigue adelante

Otro nombre destacado de la jornada fue el del vigente campeón, Jannik Sinner, que sufrió muchísimo para derrotar al estadounidense Eliot Spizzirri por 4-6, 6-3, 6-4 y 6-4 en 3 horas y 45 minutos. El italiano, que llegaba como uno de los grandes favoritos tras encadenar 15 victorias consecutivas en Melbourne, tuvo que ser auxiliado por la aplicación del techo retráctil tras sufrir calambres en el tercer set. “He tenido suerte con la regla del calor extremo”, reconoció Sinner, visiblemente agotado.

Spizzirri, que ocupa el puesto 154 del ranking ATP, fue un rival inesperadamente competitivo. El joven neoyorquino sorprendió en el primer set y dominaba 3-1 en el tercero cuando el partido fue interrumpido por las condiciones climáticas. Sinner, tras pasar por vestuarios y recuperarse, volvió a la pista con otra energía. “Primero me acalambré en la pierna, luego el brazo, y al final todo”, confesó. “Debo mejorar bajo condiciones extremas. En pista cubierta me siento más cómodo, pero necesito adaptarme si quiero luchar por más títulos”.

Con esta victoria, Sinner suma 16 triunfos consecutivos en el Open de Australia y 18 en el circuito ATP, una racha que comenzó tras su retirada en el Masters 1000 de Shanghái. Su próximo rival será Luciano Darderi, otro italiano que continúa sorprendiendo.

Un Grand Slam lleno de tensión… y calor

La edición 2026 del Open de Australia está marcada no solo por el rendimiento de los grandes nombres, sino también por las complicadas condiciones climáticas, que han obligado a cerrar los techos de la Rod Laver Arena en varias ocasiones. La política de “extreme heat” ha sido determinante en el desarrollo de partidos, beneficiando a jugadores más experimentados como Djokovic o Sinner, que han sabido aprovechar los parones para recuperar el control de sus encuentros.