Djokovic, eliminado en su debut en Madrid: "Podría ser mi último partido aquí"
El regreso de Novak Djokovic a Madrid terminó en derrota ante un sólido Matteo Arnaldi, en un partido donde el serbio mostró su versión más irregular y planteó dudas sobre su continuidad
El tenista serbio Novak Djokovic no tuvo el regreso soñado al Mutua Madrid Open, donde competía por primera vez en tres años. El triple campeón en la Caja Mágica cayó este sábado en su debut de forma clara ante el italiano Matteo Arnaldi, que le derrotó por 6-3 y 6-4 tras un partido en el que 'Nole' estuvo muy lejos de su mejor versión.
Djokovic, ganador de 24 'Grand Slams' y títulos en Madrid en 2011, 2016 y 2019, no pudo ocultar su frustración. Su rendimiento fue muy irregular, firmando una treintena de errores no forzados, con un revés a dos manos que nunca encontró consistencia y un segundo servicio frágil. Esta falta de solidez le condenó ante un Arnaldi valiente y sólido, que aprovechó todas sus oportunidades para firmar su segundo triunfo ante un 'Top 5', tras vencer a Casper Ruud en Madrid en 2023.
La primera manga fue un calvario para Djokovic. Pese a intentar reaccionar tras un primer quiebre en contra, el serbio nunca pudo dominar el partido. Dos dobles faltas consecutivas en un momento clave le costaron un nuevo 'break', y Arnaldi, sin nervios, cerró el set con autoridad.
En el segundo parcial, Djokovic mostró una leve mejoría gracias a un drive más incisivo. Sin embargo, su rival ya había olido la sangre y resistió la presión con temple. Arnaldi aprovechó un nuevo bajón del balcánico en el sexto juego para romperle el saque y, aunque 'Nole' intentó una reacción, desperdició un 0-40 en el siguiente juego. Arnaldi aguantó con gran madurez y cerró la victoria, avanzando a la tercera ronda, donde se medirá a Damir Dzumhur.
Un adiós incierto para Djokovic en Madrid
Tras el partido, Novak Djokovic no escondió su decepción en rueda de prensa y dejó una reflexión que hizo saltar todas las alarmas: "Podría ser mi último partido en Madrid", confesó. El serbio reconoció que no está seguro de si volverá a jugar en la Caja Mágica en el futuro, dejando abierta la posibilidad de que su etapa en este torneo haya concluido.
"Esta es una realidad nueva para mí. Intentar ganar un par de partidos sin pensar en llegar lejos en el torneo es una sensación completamente diferente a la que he tenido en 20 años de carrera", explicó el serbio, que admitió estar afrontando un desafío mental en esta fase de su trayectoria.
Djokovic también dejó claro que su gran objetivo ahora son los Grand Slams. "No significa que no quisiera ganar aquí, pero los grandes son donde realmente quiero rendir al máximo", subrayó. Sobre su posible papel en Roland Garros, fue cauto: "No sé si llegaré como favorito, pero haré todo lo que esté en mi mano".
El serbio, que sigue compitiendo porque siente "nervios, estrés y emoción" al pisar la pista, admitió que su cuerpo y sus sensaciones ya no son las mismas que en el pasado. "Es la realidad que tengo que aceptar. No puedo quedarme quejándome", remató.