Six Kings Slam

Djokovic bromea tras ser arrollado por Sinner: «Me dieron una paliza»

Djokovic durante el torneo de exhibición en Arabia. / Felice Calabro

El serbio bromea sobre su edad tras caer ante el italiano en el Six Kings Slam: «Me gustaría intercambiarme con un cuerpo más joven, solo por un año»

El Six Kings Slam dejó una imagen inusual: Novak Djokovic desbordado, sin respuestas, ante un Jannik Sinner implacable. El italiano barrió al serbio por 6-4 y 6-1, un resultado que dejó fuera al 24 veces campeón de Grand Slam de la final del torneo de exhibición. Pero, fiel a su carácter competitivo y sarcástico, Djokovic afrontó la derrota con humor y autocrítica.

«Siempre vale la pena el reto. El amor por el juego y la pasión por el tenis están ahí. Perdón por la expresión, pero nunca es agradable cuando alguien te da una patada en el trasero así en la pista», confesó entre risas el número cinco del mundo, aún con el gesto cansado tras el encuentro.

«Tengo el cuerpo que tengo»

A sus 38 años, Djokovic sigue siendo una referencia del circuito. Aunque ya no domina con la facilidad de antaño, su presencia en las rondas finales sigue siendo habitual. «Tengo el cuerpo que tengo. Estoy agradecido por todo lo que Dios me ha dado en la vida», reconoció.

El serbio, que lleva más de dos décadas en la élite, se mostró consciente de los límites físicos que impone la edad, pero al mismo tiempo reivindicó su vigencia. «Es increíble que todavía pueda jugar a un alto nivel. Estar entre los cinco o diez mejores… es una buena sensación. Estoy dando lo mejor de mí», añadió con serenidad.

«Me gustaría intercambiarme con un cuerpo más joven»

Siempre dispuesto a bromear, Djokovic dejó una frase que resume el contraste entre su mente competitiva y las exigencias de su cuerpo.
«Me gustaría que alguien pudiera intercambiar un cuerpo más joven por mí. Solo por un año, para poder intentar ganarles. Estaría bien», dijo entre risas.

Luego, matizó con un tono más serio: «Bromas aparte, todavía tengo la motivación. Sé que cada vez me cuesta más ganarles a Jannik y a Carlos (Alcaraz). Voy a seguir retándolos hasta que lo consiga».

«Sinner le pegaba desde todos los ángulos»

El serbio no tuvo reparos en elogiar a su verdugo. «Lamento que no hayan podido ver un partido más largo. Es culpa suya (de Sinner). Le pegaba a la pelota desde todos los ángulos. Yo solo intentaba aguantar», reconoció.

El italiano, en plena madurez competitiva con 24 años, impuso un ritmo imposible de igualar. Su intensidad, precisión y agresividad dejaron sin margen a un Djokovic que, pese a la derrota, sigue siendo el espejo donde se miran las nuevas generaciones.

Una leyenda que no se rinde

Aunque el resultado fue abultado, el mensaje que dejó el serbio fue de determinación y perspectiva. Aun sabiendo que el tiempo no juega a su favor, Djokovic mantiene intacta la llama competitiva que lo llevó a reescribir la historia del tenis.

«Ha sido una experiencia increíble. Ha habido mucho que celebrar», concluyó. Porque incluso en la derrota, Novak sigue mostrando lo que lo hace diferente: la mezcla perfecta entre autoexigencia, humor y una fe inquebrantable en su propio legado.