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El dato que preocupa a Alcaraz antes de debutar en París

El Masters 1000 de París arranca para Carlos Alcaraz con una mezcla de ambición y cuentas pendientes. / EP
Aunque lidera el ranking mundial, Alcaraz tiene una cuenta pendiente en su palmarés: los torneos bajo techo

El número uno del mundo, Carlos Alcaraz, se estrena este martes en el Masters 1000 de París ante el británico Cameron Norrie, en una superficie que históricamente se le ha resistido. El murciano afronta el último gran torneo de la temporada con la ambición de mejorar sus registros en pista cubierta, donde apenas ha logrado un 70,5% de victorias, su peor porcentaje en el circuito profesional.

La asignatura pendiente del indoor

Alcaraz llega a París con la vista puesta en consolidar su liderato y pulir los detalles de su juego antes de las ATP Finals. El español ha ganado el 89,7% de sus partidos en hierba, el 84,4% en tierra batida y el 77,5% en pista dura al aire libre, pero su rendimiento bajo techo se mantiene como su talón de Aquiles: 31 triunfos y 13 derrotas en toda su carrera.

El propio jugador reconoce que las condiciones en indoor aún no se adaptan completamente a su estilo. “No creo que sea malo jugando bajo techo, lo que pasa es que hay otros que son mejores que yo. El torneo de París se me ha dado mal, pero cada vez estoy más habituado a esta superficie”, explicó Alcaraz en la previa.

Norrie, un viejo conocido

Su primer rival será Cameron Norrie, al que ya ha derrotado cinco veces en siete enfrentamientos. El británico, zurdo y siempre combativo, superó en primera ronda al argentino Sebastián Báez por 6-4 y 6-3. El choque, programado para las 19:00 horas, abrirá la sesión nocturna en la capital francesa.

Alcaraz, que domina claramente su historial ante tenistas zurdos (37 victorias en 47 partidos), confía en mantener su buena racha frente a este tipo de rivales. Este año, su balance ante zurdos es de 8-1.

Preparado para el desafío

El murciano no competía oficialmente bajo techo desde hacía 261 días, cuando conquistó el título del Open 500 de Róterdam frente a Alex de Miñaur. En lo que va de temporada indoor, acumula un balance de 6-1, incluyendo su paso por la Laver Cup de San Francisco, donde cayó ante Taylor Fritz.

Pese a los retos que plantea la pista del Accor Arena, Alcaraz confía en llegar lejos en París. “Estoy trabajando para adaptarme mejor a este tipo de condiciones. Cada partido me ayuda a ganar ritmo y sensaciones”, afirmó el campeón de seis grandes, decidido a cerrar el año con fuerza y dejar atrás su asignatura pendiente bajo techo.