Cristina Bucsa firma su gesta en Wimbledon: fulmina a Vekic y pisa la tercera ronda
La tenista cántabra Cristina Bucsa ha logrado uno de los mayores triunfos de su carrera al imponerse con autoridad a la croata Donna Vekic, número 25 del ranking WTA, por un contundente 6-1 y 6-3 en la segunda ronda de Wimbledon 2025. El partido, disputado sobre la hierba del All England Club, ha supuesto una auténtica exhibición por parte de Bucsa, que dominó de principio a fin con un tenis agresivo, valiente y sin fisuras.
Con solo 13 errores no forzados en todo el encuentro y 21 golpes ganadores, la española controló el ritmo, se anticipó a los movimientos de su rival y mostró una madurez táctica propia de una jugadora mucho más asentada en los grandes escenarios. Su porcentaje de primeros servicios fue del 76% y ganó el 77% de los puntos con ese saque, una estadística que refleja su solidez desde la línea de fondo y la eficacia en los momentos clave.
El primer set fue un vendaval de Bucsa. En apenas 30 minutos se lo llevó por un rotundo 6-1, sin conceder una sola bola de break y aprovechando cada error de su rival. Vekic, semifinalista del torneo el año pasado y plata olímpica en París 2024, se vio completamente desbordada, sin encontrar solución al juego agresivo y preciso de la tenista española.
En la segunda manga, Vekic comenzó con más intensidad y se adelantó 0-2. Pero fue solo un espejismo. Bucsa reaccionó con temple y carácter, encadenó cinco juegos consecutivos y cerró el partido con un tenis imponente que dejó sin respuesta a su adversaria.
Con este triunfo, Bucsa alcanza por primera vez la tercera ronda de Wimbledon, igualando su mejor resultado en un Grand Slam, tras su avance en el Open de Australia 2023. La jugadora de Torrelavega, que no ganaba dos partidos seguidos en WTA desde Pekín 2024, recupera sensaciones y vuelve al Top 100, colocándose de momento en el puesto 92 del ranking.
Su próxima rival será la argentina Solana Sierra, número 101 del mundo, que ha derrotado a la británica Katie Boulter en tres sets. Bucsa tiene ahora una gran oportunidad para seguir avanzando y colarse por primera vez entre las 16 mejores de un torneo de esta categoría.
Este resultado confirma que la española atraviesa un momento dulce. No solo por el resultado, sino por el nivel mostrado: confianza, solidez, lectura de juego y un despliegue técnico de alto nivel, especialmente en una superficie como la hierba, donde se siente cada vez más cómoda. Wimbledon, ese escenario reservado para las grandes, está viendo emerger una figura que se resiste a dejar de crecer.