Carreño firma la remontada imposible y mete a España en la Davis
Sin Alcaraz ni Granollers, España parecía condenada, pero la fe y el carácter dieron vida a una remontada legendaria que se recordará como una de las páginas más brillantes del tenis nacional
La pista Manolo Santana del Puente Romano, en Marbella, fue testigo de una de esas gestas que quedan en la memoria del deporte español. Pablo Carreño, a sus 34 años y relegado al puesto 123 del ranking ATP, firmó una remontada histórica al vencer por 6-2 y 6-3 al danés Elmer Moeller, clasificando a España para las finales de la Copa Davis que se disputarán en Bolonia.
Con este triunfo, el equipo capitaneado por David Ferrer logró lo que parecía imposible: darle la vuelta a un 0-2 en contra, algo que España jamás había conseguido en la competición desde su debut en 1921. Hasta ayer, solo 66 selecciones en toda la historia habían conseguido semejante milagro.
El punto decisivo de Carreño
Carreño, que venía de una temporada complicada marcada por lesiones y derrotas, mostró su mejor versión. Desde el primer momento se hizo con el control del partido: un break tempranero en cada set le bastó para manejar los tiempos y someter a un Moeller nervioso e incapaz de encontrar fisuras.
La grada marbellí estalló con cada golpe del asturiano, recordando al campeón que en 2021 levantó en ese mismo escenario el título del Open 250. Con su victoria, selló la clasificación y se convirtió en héroe inesperado de una jornada que ya es parte de la leyenda del tenis español.
La clave: la épica reacción de España
El desenlace no habría sido posible sin el esfuerzo previo de Pedro Martínez y Jaume Munar, que en el dobles abrieron la puerta de la esperanza tras imponerse en tres sets a Holmgren e Ingildsen. Ese triunfo mantuvo viva la eliminatoria y permitió que Martínez, después, se creciera para vencer en un partido maratoniano a Holger Rune, número 11 del mundo, en un super tie-break electrizante.
Con el 2-2 en el marcador global, todo quedó en manos de Carreño, que no falló y devolvió la fe a un equipo que, sin Carlos Alcaraz ni Marcel Granollers, parecía condenado a la eliminación.
Camino a Bolonia con Alcaraz y Granollers
La clasificación adquiere aún más valor teniendo en cuenta las bajas. Ferrer, sin embargo, podrá contar en noviembre con un bloque reforzado: Alcaraz, campeón del US Open, y Granollers, el mejor doblista español de la historia reciente, estarán disponibles en Bolonia. La Final a 8 se disputará del 18 al 23 de noviembre sobre pista dura indoor, apenas a 332 kilómetros de Turín, donde ambos participarán previamente en las ATP Finals.
España conocerá el miércoles a su rival en cuartos, pero lo hará con un bagaje impresionante: 9.960 días sin perder en casa en Copa Davis y la certeza de haber protagonizado una remontada que quedará grabada en oro en la historia del torneo.
Para Carreño, el partido supone mucho más que un punto: es la reivindicación de un jugador que, pese a las dificultades, nunca dejó de pelear. “Era una oportunidad para demostrar que estoy cerca de mi nivel”, declaró tras su victoria.
El equipo español, arropado por una afición volcada, demostró que la mística de la Copa Davis sigue intacta. Porque en Marbella, el tenis no solo fue deporte: fue resistencia, épica y orgullo.