Carlos Alcaraz: “No tengo que demostrar nada a nadie” antes de su asalto al tercer Wimbledon consecutivo
El murciano, bicampeón en Londres, se muestra confiado y centrado en su preparación para el Grand Slam británico
A solo un día del inicio de Wimbledon 2025, el vigente campeón del torneo, Carlos Alcaraz, ha despejado cualquier atisbo de duda respecto a su ambición, su madurez y su enfoque. El tenista murciano, de 22 años, llega a la hierba del All England Club como defensor del título por segundo año consecutivo, con el reto de inscribir su nombre en una lista histórica que solo incluye a cuatro leyendas: Novak Djokovic, Roger Federer, Pete Sampras y Björn Borg, los únicos capaces de ganar tres veces seguidas en la Catedral del tenis.
“Quiero ganar Wimbledon, sin pensar en cuántos lo han hecho tres veces seguidas. Me centro en prepararme lo mejor posible, con confianza. Lo demás, es secundario”, sentenció Alcaraz.
Alejado de las presiones: “Es mi vida y no tengo que demostrar nada”
En su intervención pública previa al torneo, el número dos del mundo dejó claro que el peso de las expectativas externas no condiciona su día a día. Con una madurez impropia de su edad, explicó que su principal motivación no nace del juicio externo, sino de su conexión interna con el juego y su entorno.
“No tengo que demostrar nada a nadie. Esa es la clave. Me concentro en lo que a mí me sienta bien. Esa es la mejor manera de demostrar las cosas: siguiendo lo que uno siente”, afirmó con convicción.
El equilibrio emocional como base de su éxito
Alcaraz también subrayó la importancia de sentirse en paz tanto fuera como dentro de la pista. Reconoció que su entorno cercano –compuesto por familia, equipo técnico y amigos– juega un papel fundamental en su estabilidad emocional y en su rendimiento deportivo.
“Si no estoy bien, si no quiero estar ahí, no juego bien. Tener un buen grupo a mi alrededor me ayuda a disfrutar, a estar tranquilo y sacar mi mejor tenis”.
Sesión de entrenamiento con Joao Fonseca: admiración y respeto mutuos
En su preparación para el torneo, Alcaraz se entrenó este sábado con el joven brasileño Joao Fonseca, una de las grandes promesas del circuito. El murciano no ocultó su satisfacción por haber compartido pista con él por primera vez.
“Tenía muchas ganas de entrenar con Joao. Es un chico increíble. Hemos hablado de otras cosas, no de táctica, pero sabe que puede contar conmigo para lo que necesite”, apuntó Alcaraz, quien suele tender la mano a las nuevas generaciones, al igual que hicieron con él nombres como Nadal o Federer.
Carlos Alcaraz llega a Wimbledon con la confianza que dan dos títulos consecutivos en 2023 y 2024. Su tenis, cada vez más adaptado a la superficie, combina agresividad, consistencia y un abanico técnico al alcance de muy pocos. Y aunque el reto de ganar tres veces seguidas lo igualaría con leyendas, él no quiere pensar en récords. Solo en ganar el próximo partido.