Open de Australia

Cinco horas, vómitos y calambres: Alcaraz se gana la final en Melbourne

El número uno del mundo sobrevivió a cinco horas y media de sufrimiento físico y mental para tumbar a Zverev en una semifinal que ya es historia del tenis. / EP
Vómitos, calambres y una voluntad de acero. Así selló Carlos Alcaraz su billete a la final del Open de Australia, tras un partido titánico de más de cinco horas ante Alexander Zverev

Carlos Alcaraz ya está en la final del Open de Australia. El número uno del mundo logró este jueves una de las victorias más duras y memorables de su carrera tras imponerse al alemán Alexander Zverev en una durísima semifinal a cinco sets: 6-4, 7-6(5), 6-7(3), 6-7(4) y 7-5. El encuentro, que se extendió durante cinco horas y 26 minutos, estuvo marcado por el desgaste físico extremo, en el que Alcaraz llegó a sufrir calambres musculares y episodios de vómitos en la pista.

Pese a todo, el murciano no solo resistió, sino que volvió a demostrar una capacidad competitiva descomunal, salvando situaciones límite y dando la vuelta a un partido que en varios momentos pareció escapársele de las manos. La victoria le permite alcanzar su primera final en Melbourne y la cuarta consecutiva en torneos de Grand Slam, tras disputar las finales de Roland Garros, Wimbledon y el US Open en 2025.

Un inicio sólido y un segundo set de remontada

Alcaraz arrancó el encuentro con firmeza, imponiendo su ritmo y ganando el primer set en 44 minutos gracias a un único ‘break’ en el noveno juego. Zverev, sin embargo, reaccionó en el segundo parcial, colocándose con una ventaja de 2-5 que parecía decisiva. Pero el español no se rindió: encadenó cinco juegos consecutivos y forzó un 'tie-break' que acabaría ganando por 7-5. Esa remontada dejó tocado mentalmente al tenista alemán.

Problemas físicos y resistencia épica

El tercer set fue el punto de inflexión. Con 3-3 en el marcador, Alcaraz alertó a su equipo desde el banquillo: “He vomitado, no sé si tengo que tomarme algo”, se le escuchó decir. Poco después, comenzó a sufrir calambres en la pierna derecha que limitaron su movilidad. Pese a no poder pedir asistencia médica de inmediato, logró forzar otro ‘tie-break’, que esta vez se llevó Zverev. El desgaste físico del español fue evidente, pero su determinación se mantuvo intacta.

Ya en el cuarto set, con más de tres horas de partido en sus piernas, el español encontró algo de alivio gracias a un breve tratamiento en el descanso. Recuperó sensaciones y puso en aprietos a Zverev, aunque el alemán logró forzar un nuevo desempate y empatar el partido.

Un quinto set de supervivencia

El set decisivo comenzó cuesta arriba para Alcaraz, que perdió su servicio en el primer juego y se vio rápidamente con un 0-2 en contra. Aun así, no bajó los brazos. Poco a poco, volvió a meterse en el partido, recuperó el ‘break’ en el momento clave y selló su triunfo con un 7-5 que le clasifica para su primera final en el Open de Australia.

Con este resultado, Alcaraz iguala el historial de enfrentamientos con Zverev (7-7) y se mantiene firme en lo más alto del circuito. En la final, que se disputará el próximo domingo en el Rod Laver Arena, se enfrentará al ganador de la otra semifinal, que disputan Jannik Sinner y Novak Djokovic.

Un paso más hacia la historia

La victoria supone un nuevo hito en la carrera de Carlos Alcaraz, que ya suma cuatro finales de Grand Slam consecutivas. En caso de lograr el título en Melbourne, se convertiría en el primer español en ganar el Open de Australia desde Rafael Nadal en 2022 y afianzaría su posición como gran dominador del tenis mundial actual.

El murciano continúa demostrando que, además de su talento y potencia, posee una capacidad de sufrimiento, adaptación y madurez poco común para su edad. En Melbourne ha firmado una de las gestas más destacadas de su carrera. Y aún queda la final.