TENIS

Alcaraz se desmarca del Big Three: “Nuestra historia es distinta. Y eso también es válido”

Jannik Sinner y Carlos Alcaraz tras Roland Garros. / EP
En una entrevista, el campeón español reivindica su propio camino, se desmarca de las comparaciones con el Big Three y defiende una forma más humana —y también más libre— de entender la alta competición

Carlos Alcaraz no solo es uno de los grandes protagonistas del tenis mundial, sino también una voz cada vez más clara y consciente de lo que representa ser un referente para la nueva generación. En una extensa entrevista con el Financial Times, el campeón español reflexiona sobre su creciente rivalidad con Jannik Sinner y la inevitable comparación con la legendaria era del ‘Big Three’.

A sus 22 años y con cinco títulos de Grand Slam en su palmarés, Alcaraz habla con la madurez de quien ha sabido crecer en medio de la presión. Y lo deja claro desde el primer momento: “No tenemos ninguna obligación de hacer lo que ellos hicieron, ni mucho menos.”

La frase no es casual. Desde hace tiempo, el circuito —y buena parte de la afición— ha querido ver en Alcaraz y Sinner la continuidad natural del legado de Federer, Nadal y Djokovic. Pero el murciano no acepta esa herencia como carga. La valora, la respeta, pero no la asume como mandato.

“El tenis siempre ha tenido grandes rivalidades y grandes jugadores. Es un privilegio que la gente vea nuestro juego así, con tanto entusiasmo, pero esa presión no debe condicionar nuestra manera de vivir este deporte.”

Una rivalidad intensa, pero limpia

Carlos reconoce que la fricción en la pista vende titulares, pero insiste en que lo suyo con Sinner va más allá de las victorias y las derrotas: “Jannik y yo hemos tenido grandes batallas en la pista, pero fuera de ella nos llevamos muy bien. Es una relación limpia, sana y respetuosa. Queremos ganarnos, por supuesto, pero ser buenas personas también es parte del juego.”

La rivalidad, según él, no necesita del drama artificial para tener sentido. Es el talento, la competitividad y la pasión lo que construye los duelos. No el conflicto fabricado.

El recuerdo de París: “Nunca dudé”

La entrevista también repasa su triunfo más reciente: la remontada épica en la final de Roland Garros 2025 ante Sinner, en la que Alcaraz levantó dos sets en contra y superó un 0-40 en el 5-3 del cuarto set.

“Cerrar un Grand Slam es muy, muy difícil. Sabía que tendría oportunidades y por eso mantuve la calma. En ningún momento dudé de mi remontada.”

Lo dice sin alardes, pero con una convicción que solo tienen los campeones. Porque para Carlos, mostrar seguridad —incluso en el abismo— es esencial“Hay que mostrar confianza en uno mismo en todo momento. En cuanto muestras debilidad ante el otro, ya está. Estás perdido.”

Ni herederos ni impostores: el tenis del presente es suyo

Carlos Alcaraz no quiere parecerse a Federer, a Nadal ni a Djokovic. No por rebeldía, sino por respeto. Porque comprende que su historia será otra. Y la quiere escribir con sus propias palabras.

“Intentamos no pensar en ninguna presión. Ni en repetir la historia. Porque nuestra historia es distinta. Y eso también es válido.”

Con declaraciones como estas, Alcaraz demuestra que, además de ser un prodigio con la raqueta, tiene una visión clara del momento que vive el tenis mundial. Y lo más importante: sabe quién es. Y quién no necesita ser.