Tercera oportunidad para La familia de la tele tras dos cancelaciones
El estreno del programa, previsto en dos ocasiones, se vio afectado por eventos nacionales imprevistos. El equipo, sorprendido y frustrado, mantiene la esperanza de un lanzamiento definitivo.
La familia de la tele, nuevo espacio de entretenimiento producido por La Osa Producciones, aún no ha podido ver la luz en pantalla a pesar de haber programado dos fechas de estreno durante las últimas semanas. Ambos intentos fueron cancelados a causa de hechos informativos de gran impacto: la muerte del papa Francisco el 22 de abril y el apagón eléctrico que afectó a toda España el 28 de abril.
Según fuentes internas de RTVE y declaraciones de los propios implicados en el proyecto, la situación ha generado preocupación, perplejidad e incluso resignación. Tanto presentadores como trabajadores de la corporación coinciden en señalar que el programa parece estar “gafado”. La emisora, no obstante, ha decidido mantener su apuesta y ha establecido una nueva fecha: el próximo 5 de mayo a las 15:50 horas en La 1.
El proyecto televisivo tiene como finalidad trasladar el estilo y el espíritu del universo Sálvame al ámbito de la televisión pública. La magnitud del evento ha sido evidente en cada uno de los intentos fallidos de estreno. El primero de ellos, previsto para el 22 de abril, fue suspendido por el fallecimiento del papa Francisco, hecho que acaparó toda la atención informativa y provocó que RTVE alterase su programación.
Una semana después, el 28 de abril, todo parecía dispuesto para que La familia de la tele debutara. Más de 1.000 invitados, 14 carrozas, 200 bailarines y 100 celebridades estaban reunidos en Prado del Rey. Sin embargo, a las 12:33 del mediodía se produjo un apagón generalizado que dejó sin electricidad y sin comunicaciones a gran parte del país, lo que obligó a RTVE a posponer nuevamente el estreno.
El presentador Aitor Albizua, uno de los conductores del programa junto a Inés Hernand y María Patiño, relató en el programa El Faro de la Cadena Ser cómo se vivió la cancelación desde dentro. “Yo estaba llegando a Prado del Rey, subiendo por un edificio, y de repente me cuentan que hay una compañera atrapada en el ascensor porque se había ido la luz”, explicó. Inicialmente pensaron que se trataba de un fallo técnico local, pero más tarde se confirmaría que se trataba de un apagón a nivel nacional.
El desconcierto se intensificó debido a que el equipo del programa no tenía información previa sobre lo que ocurriría en el plató. La productora había optado por mantener en secreto el contenido para provocar sorpresa tanto en el público como en los propios presentadores. Esta estrategia contribuyó a que los afectados llegaran a pensar que se trataba de una broma. “Nos maquillan, nos visten y nos empiezan a decir que es un apagón a nivel nacional. Al principio pensábamos que era una broma de la productora”, comentó Albizua.
El desconcierto dio paso a la incredulidad. “Nos hemos quedado con la mandíbula por el suelo. ¿Quién ha metido nuestras caras en un congelador para echarnos un mal de ojo?”, añadió el presentador durante la misma entrevista.
Más allá del tono irónico que algunos han adoptado públicamente, la situación encierra una complejidad logística y económica significativa. El coste estimado del espectáculo supera los 500.000 euros y la suspensión reiterada de su estreno ha generado una notable incertidumbre entre el personal involucrado. El despliegue escénico preparado desde antes de Semana Santa implicaba a numerosos profesionales técnicos, actores y figurantes. “Ya lo teníamos todo preparado. Y lo peor es que es por algo que se escapa de nuestro control”, señaló Albizua.
Algunas voces internas en RTVE incluso se han planteado cancelar definitivamente el programa. No obstante, la dirección de la cadena ha decidido continuar adelante y mantener la programación de La familia de la tele, que por ahora tendrá su nueva oportunidad el lunes 5 de mayo. Si no surgen nuevos imprevistos, el desfile de estreno que pretende recuperar el espíritu de Sálvame para la televisión pública podría al fin emitirse tras semanas de contratiempos.