El Intermedio cruza la línea: un sketch racista para burlarse de Ayuso desata la indignación
El programa de sátira política El Intermedio, emitido en la cadena La Sexta, ha sido objeto de críticas tras la emisión de un sketch humorístico en el que se parodia a la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso en el contexto de un viaje internacional. La escena ha levantado una notable polémica en redes sociales por el tratamiento de personajes latinoamericanos, especialmente tras una línea de diálogo que alude a un hombre “de Perú” en un tono que muchos espectadores consideran discriminatorio y xenófobo.
En el sketch, se representa a una Ayuso ficticia en un país que ella misma confunde, refiriéndose a Ecuador como “el otro Perú”. La escena incluye comentarios que refuerzan estereotipos étnicos y sociales, lo que ha sido percibido como una banalización de las identidades latinoamericanas. En particular, la alusión a un supuesto camarero “de Perú” ha sido interpretada por numerosos usuarios como un ejemplo de racismo implícito, independientemente de si el objetivo era satirizar a la política parodiada o utilizar el contexto como recurso cómico.
Una parodia de alto voltaje político y cultural
El contenido del sketch incluye además referencias a temas judiciales que afectan al entorno de Ayuso, como los supuestos escándalos de su pareja sentimental, y menciones indirectas a la figura del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Aunque el tono es evidentemente caricaturesco y burlesco, la introducción de elementos raciales ha desviado la atención del mensaje político central.
El recurso a personajes supuestamente inmigrantes, así como la elección de acentos y referencias geográficas, ha suscitado la crítica de espectadores que consideran que la pieza cae en el uso del racismo como herramienta humorística, lo que contrasta con la responsabilidad editorial que, según diversos analistas, deben mantener los medios generalistas en horario de máxima audiencia.
Desde el momento de su emisión, el vídeo ha sido ampliamente difundido en redes sociales, especialmente en plataformas como X (antes Twitter) y YouTube, donde ha acumulado decenas de miles de visualizaciones y una mezcla de reacciones que van desde la defensa del estilo satírico del programa hasta acusaciones directas de racismo estructural y clasismo mediático.
El personaje de Ayuso ha sido objeto habitual de parodias en medios de izquierdas debido a su estilo político combativo y sus decisiones durante la pandemia. Sin embargo, el giro hacia el uso de identidades latinoamericanas como recurso humorístico sugiere una estrategia de guion más arriesgada, cuyo impacto va más allá de lo político.
El sketch también menciona, en tono de burla, temas sensibles como los procesos judiciales que rodean al entorno cercano de la presidenta madrileña, y se apoya en elementos como la confusión geográfica o las diferencias culturales para sostener el efecto cómico. El resultado, para muchos, no ha sido otro que una forma de ridiculización que traspasa la frontera del respeto.