RTVE bajo el foco: Investigan los programas de Cintora y Javier Ruiz por posible sesgo ideológico
El Consejo de Informativos de RTVE ha abierto una investigación formal sobre los programas Malas Lenguas y Mañaneros 360 por posibles vulneraciones de imparcialidad y rigor informativo
La tensión en la Radiotelevisión Española (RTVE) vuelve a escalar. El Consejo de Informativos ha anunciado la apertura de una investigación formal sobre dos programas de su parrilla: “Malas Lenguas”, presentado por Jesús Cintora, y “Mañaneros 360”, conducido por Javier Ruiz. Ambos espacios están bajo el escrutinio por presuntas faltas de imparcialidad y rigor informativo.
Según recoge una nota interna a la que han accedido varios medios, el Consejo ha iniciado el proceso “tanto de oficio como por las numerosas quejas recibidas de profesionales de RTVE”. Estas quejas señalan la “difusa línea entre información y opinión”, una cuestión delicada especialmente en espacios financiados con dinero público.
Ambos formatos forman parte del género info-entretenimiento, lo que les permite una narrativa más flexible. Sin embargo, el Manual de Estilo de RTVE, la Ley General de Comunicación Audiovisual, la Constitución Española y otras normativas exigen el cumplimiento de valores como el pluralismo, la neutralidad y la independencia editorial.
Externalización en el punto de mira
Una parte clave del conflicto es la externalización de la producción. “Malas Lenguas” y “Mañaneros 360” son producidos por Mediapro y La Cometa TV, respectivamente. Si bien esta práctica es legal, el Consejo subraya que la responsabilidad última del contenido recae sobre RTVE.
Este modelo, ya criticado anteriormente por desdibujar los estándares informativos, se ha convertido en un foco de tensiones internas entre la dirección de contenidos y los periodistas de plantilla.
Críticas recientes y precedentes
El Consejo ya había expresado su preocupación por la externalización del documental “7.291”, emitido en el aniversario del estado de alarma por la COVID-19. El documental abordaba la gestión de las residencias en la Comunidad de Madrid, siendo interpretado por algunos sectores como una pieza editorialmente dirigida contra el gobierno de Isabel Díaz Ayuso.
También se criticó la decisión de enviar a la periodista Marta Riesco como enviada especial al Vaticano, en un acto que fue calificado de “poco profesional” y “contrario a los principios informativos de RTVE”.
El debate vuelve a situarse en torno a una pregunta incómoda: ¿hasta qué punto puede RTVE usar programas de entretenimiento para difundir contenidos de carga política?.
“No se trata de censura, sino de exigir integridad periodística incluso cuando se busca entretener”, ha declarado un veterano de la casa bajo anonimato.
La investigación podría desembocar en medidas correctoras, recomendaciones o incluso la cancelación de los programas si se demuestra que vulneran las normativas citadas. Por ahora, el Consejo insiste en que su labor es garantizar el servicio público informativo, uno de los pilares fundacionales de RTVE.