supervivientes 2025

La Palapa en pie por la última expulsada de Supervivientes: aplausos, lágrimas y un gesto nunca visto

Una de las pruebas de Supervivientes de ayer. / Mediaset

La ex Miss Universo España abandona temporalmente la Palapa entre una ovación general, pero su aventura en Honduras aún no ha terminado

La noche del jueves en Supervivientes 2025 estuvo marcada por la tensión, la emoción y una expulsión que resonó con fuerza tanto en la isla como en el plató. Ángela Ponce, la primera mujer trans en representar a España en Miss Universo, se convirtió en la tercera desterrada oficial del reality de Telecinco, en una gala conducida por Jorge Javier Vázquez donde el drama convivencial y el suspense se apoderaron del prime time.

Una expulsión inesperada y una despedida conmovedora

Tras la sanción impuesta al grupo de Playa Furia por el uso indebido de un mechero para encender fuego —objeto sustraído al equipo de producción y escondido—, once concursantes quedaron nominados automáticamente. Desde el domingo, en un proceso progresivo de salvación, el público fue decantando sus preferencias. La expulsión de Nieves Bolós el martes ya fue un aviso de que la audiencia valoraría no solo la supervivencia física, sino también la emocional y social.

En la gala del jueves, Damián Quintero, Carmen Alcayde y Gala fueron los primeros en ser salvados, lo que dejó a Laura Cuevas y Ángela Ponce como las dos nominadas definitivas. La resolución fue clara: Laura se salvó, y Ángela se convirtió en la nueva expulsada.

La reacción en la Palapa fue unánime: lágrimas, abrazos y un aplauso espontáneo de ambos equipos, algo poco habitual en el formato. Laura Madrueño, desde plató, destacó el gesto: “Muy pocas veces he visto que todos los concursantes se levanten al unísono para despedir a alguien”.

Ángela: "Sobreviví más de lo que jamás creí posible"

Con serenidad y orgullo, Ángela pronunció un discurso que conmovió tanto a compañeros como a espectadores:
“He sobrevivido más de lo que me esperaba. He sido autosuficiente. Y me llevo este cariño como un regalo. Es mi premio”.

En un reality donde las alianzas cambian como el clima y las rivalidades emergen a flor de piel, el consenso en torno a su figura habla del papel integrador y humano que Ángela supo desempeñar en el grupo.

De la Palapa a Playa Misterio: la aventura continúa

Pero lo que parecía un adiós se convirtió en un nuevo comienzo. Como dicta el guion de Supervivientes, Ángela fue trasladada de inmediato a Playa Misterio, donde se reencontró con Samya, Manuel González y Nieves Bolós. Allí continuará su convivencia lejos de los focos del grupo principal, a la espera del veredicto definitivo del público, que el domingo decidirá quién abandona el concurso de manera irrevocable.

Montoya y Anita, entre el pico y el drama

Mientras tanto, el capítulo convivencial tuvo su punto álgido con el llamado “pico-gate” protagonizado por Montoya y Anita. La confesión de un beso por parte de la joven desató una tormenta emocional en el andaluz, quien abandonó momentáneamente la Palapa afectado por lo que consideró una traición.

"No sirvo para esto. Vine a curarme y esto me está hundiendo", declaró entre lágrimas. Anita, visiblemente alterada, sostuvo su versión de los hechos y defendió su derecho a decir la verdad, aun a costa de perder una relación.

El episodio fue seguido con atención por los espectadores, conscientes de que este tipo de dinámicas son también parte del guion emocional de un programa que, más allá de las pruebas de supervivencia, es un termómetro del alma humana expuesta al límite.

La sombra de las nominaciones y lo que está por venir

La gala también dejó una nueva tanda de nominados. En Playa Furia, las nominadas son Carmen Alcayde y Rosario. En Playa Calma, tras otra prueba ganada por Anita, los nominados son Makoke y Koldo. La audiencia volverá a tener la última palabra.

Además, la tensión narrativa se traslada ahora a Playa Misterio, donde cuatro concursantes —Samya, Manuel, Nieves y Ángela— competirán por permanecer. El próximo domingo uno de ellos abandonará definitivamente la isla, cerrando así el círculo de los desterrados temporales.