La nueva película de Netflix sobre la Virgen María: luces y sombras
Netflix lanzó el pasado viernes la película María (2024), dirigida por D.J. Caruso, conocido por películas como Disturbia y Soy el número cuatro. Con un guion escrito por Timothy Michael Hayes, la producción cuenta con la asesoría bíblica de Adam W. Schindler, un pastor protestante estadounidense que también se dedica al márketing digital y participa en el think tank America First Policy Institute. La obra está dedicada al obispo David G. O'Connell, fallecido en 2023, destacado por su profundo compromiso espiritual.
La película se enmarca en el recurrente debate sobre cómo representar historias bíblicas en el cine, tema que a menudo suscita polémica entre creyentes. El director D.J. Caruso, un católico practicante, y la productora Mary Aloe, protestante, buscan acercar la figura de María a un público joven mediante una narrativa que combina elementos de thriller y drama espiritual.
El reparto incluye actores como Anthony Hopkins en el papel de Herodes, cuya actuación destaca por su intensidad, junto con intérpretes israelíes como Noa Cohen y Ido Tako, quienes encarnan a María y José. A pesar de los elogios por su calidad técnica y artística, la película enfrenta críticas por algunas representaciones teológicas y narrativas que podrían contradecir dogmas cristianos.
Entre los aspectos positivos, se destaca su fiel enfoque sobrenatural, el desarrollo sólido de personajes masculinos y una narrativa que mantiene el interés. Sin embargo, se le reprocha la representación de María enfrentando dolores de parto, lo cual contradice dogmas marianos, además de escenas innecesariamente violentas y ciertos errores históricos. Aunque la película tiene intenciones catequéticas, algunos de estos elementos podrían limitar su impacto en públicos específicos.
Al final, el valor de la película dependerá de la perspectiva de cada espectador, ya sea por su apreciación técnica o por su resonancia con las convicciones religiosas de quien la vea.