Montoya es salvado en 'Supervivientes' tras un fallo técnico
La última entrega de ‘Supervivientes: Tierra de Nadie’ estuvo cargada de momentos dramáticos, emociones intensas y un fallo técnico que generó confusión durante la esperada ceremonia de salvación. La emisión no solo se vio marcada por los habituales retos de supervivencia, sino también por la despedida forzada de uno de los concursantes más destacados de esta edición: Almácor.
Almácor abandona tras sufrir una lesión grave
Carlos Sobera informó en directo sobre el estado de salud de Almácor, tras el accidente sufrido en una de las pruebas. El concursante, visiblemente afectado pero con sentido del humor, relató:
"Soy muy cabezón, me volví a subir y se me resbaló el escalón. El cable se me quedó enganchado en el brazo, me quedé con el brazo colgando".
Tras la evaluación médica, se confirmó que el participante sufre un traumatismo en el hombro que requiere inmovilización durante al menos cuatro semanas, además de una rehabilitación posterior. Por ello, Almácor abandona definitivamente ‘Supervivientes’ y regresa a España.
Tensión e incertidumbre durante la ceremonia de salvación
Otro de los momentos más comentados de la noche fue la ceremonia de salvación, protagonizada por un fallo técnico que generó dudas entre los concursantes y el público. Laura Madrueño, encargada de cortar las cuerdas que activan los baldes con barro o agua —elementos simbólicos para decidir quién continúa nominado—, se enfrentó a un contratiempo técnico.
Al llegar el turno final, la cuerda de uno de los baldes se atascó. En plena confusión, Carmen Alcayde comenzó a gritar, mientras Madrueño luchaba por cortar la cuerda correctamente. Finalmente, tomó la decisión de cortar la cuerda del agua, lo que provocó que Montoya fuera rociado con agua y, por tanto, declarado concursante salvado.
Montoya celebra su salvación en medio del caos
Después de unos segundos de tensión, Laura Madrueño aclaró lo ocurrido:
"Continúas nominada, Carmen. Tu cuerda está cortada, pero por lo que sea, el barro no cae. A Montoya le ha caído agua porque está salvado."
Tras la aclaración, Montoya estalló de alegría y gritó: “¡Os quiero mucho, flamencos, de verdad! Familia, os amo. Muchas gracias”, desatando así una oleada de reacciones en redes sociales.