El Hormiguero

Mofas en televisión a costa del crowdfunding de Pablo Iglesias

Pablo Iglesias ha lanzado un crowdfunding para ampliar su bar Garibaldi en Lavapiés. / EP
Pablo Motos y los tertulianos de El Hormiguero ridiculizaron el crowdfunding de Pablo Iglesias para ampliar su bar, cuestionando la coherencia del exlíder político y sugiriendo que se trata de un engaño.

Durante la habitual tertulia de los jueves en El Hormiguero, programa de Antena 3 presentado por Pablo Motos, el equipo abordó con tono irónico el reciente crowdfunding impulsado por Pablo Iglesias para ampliar Garibaldi, el bar que regenta en el barrio madrileño de Lavapiés junto a varios socios. La iniciativa, que busca recaudar 146.000 euros, fue objeto de numerosos comentarios sarcásticos en plató, convirtiéndose en el eje central de una conversación cargada de humor, críticas y suspicacia.

Pablo Motos inició la intervención con una frase que marcó el tono del resto de la tertulia: “El país está muy raro. Ahora mismo Pablo Iglesias está pidiendo dinero porque quiere un bar más grande”. A partir de ese momento, los comentarios irónicos se sucedieron entre los colaboradores del programa. Cristina Pardo y Tamara b ironizaron: “¡Es para combatir el fascismo! ¡Tiene una razón!”, mientras Nuria Roca añadía: “¡Desde el bar!”.

El presentador explicó a la audiencia que el objetivo de Iglesias es trasladar el bar a un local más amplio y que la campaña ofrece distintas recompensas según el nivel de donación: desde un correo electrónico personalizado por 25 euros hasta una canción por 250. “Yo me quiero ir a Maldivas para combatir el fascismo y si me podéis dar vuestro dinero os lo agradezco”, bromeó Motos, provocando carcajadas.

Recompensas y tono creciente de burla

A medida que se detallaban las contraprestaciones del crowdfunding, el tono del programa se fue intensificando. “Si donas 150, un vídeo. Y si donas 250, te envían una canción. Que yo voy a mandar 250 porque quiero que me la envíen”, dijo Motos, entre risas, mientras Nuria Roca bromeaba: “¡Una canción cantada por Pablo Iglesias!”. El presentador cerró esa parte con una última pulla: “¡Entiendo que no será Inteligencia Artificial!”.

Aunque el humor predominó en la discusión, también hubo espacio para observaciones más críticas. Cristina Pardo señaló una contradicción en el planteamiento del exlíder de Podemos: “Lo que más me chirría de esto es que ellos que vinieron para representar a las clases más bajas, al final, las están esquilmando”, refiriéndose al constante recurso a la financiación ciudadana por parte de Iglesias.

Juan del Val: de la ironía a la acusación de “timo”

El escritor y colaborador Juan del Val fue especialmente contundente en su intervención. Más allá de la burla, cuestionó directamente la honestidad de la campaña: “Yo no simpatizo con el que timan. Que cada uno done lo que quiera”. En tono irónico pero con un trasfondo crítico, añadió: “Dona los 250 euros y ponte muy contento cuando Pablo Iglesias te mande una canción. No lo entiendo. Les tenía que timar más”.

Este tipo de comentarios abren nuevamente el debate sobre la utilización del crowdfunding por figuras públicas vinculadas a movimientos políticos, especialmente cuando estos se presentan como representantes de sectores sociales tradicionalmente más desfavorecidos.