Redes Sociales

Marisa Martín Blázquez denuncia el acoso en redes sociales y expresa su temor ante posibles agresiones

La periodista expone en televisión los insultos recibidos por un acosador. / Telecinco

La periodista y colaboradora Marisa Martín Blázquez ha compartido en el programa ‘Tardear’ la situación de acoso que padece a través de las redes sociales. Acompañada por su compañero Antonio Montero, ha relatado en directo el impacto que esta persecución digital tiene en su vida diaria y cómo ha decidido visibilizarlo para concienciar sobre un problema que, según afirma, afecta a muchas mujeres.

Antes de la entrevista, el espacio televisivo presentó una recopilación de mensajes ofensivos que la colaboradora recibe con frecuencia. Entre ellos, destacan comentarios como: “Te intentas vestir moderna, pero lo único que consigues es dar mucha penita porque solo es mirarte a la cara y rebelas la edad”, “me hace vomitar con esos colgajos, deberían prohibir esas fotos, porque son de mal gusto”, o “Esta vieja chochea”. Estos textos reflejan el tono despectivo y agresivo de los mensajes que ha venido denunciando.

Durante su intervención, Martín Blázquez explicó que, en lugar de bloquear al autor de estos comentarios, decidió recopilar pruebas para denunciar públicamente la situación. “Algunos los ha borrado ya, yo he hecho capturas de todo lo que he ido pudiendo, y os digo una cosa, la gente me decía bloquearlo, pero es que yo lo que quiero es que esto que me está pasando a mí, le está pasando a muchas mujeres”, afirmó. Según relató, no solo ella ha sido víctima de este individuo, sino también otras mujeres que, aunque anónimas, han sufrido los mismos insultos y mensajes obscenos.

La periodista destacó que su propósito era visibilizar el problema y solicitar la colaboración de sus seguidores en redes sociales para que denunciaran al acosador: “Quería que en Instagram, igual que yo le denuncié en la comunidad de Instagram, que los seguidores que tengo y la gente que lo viera en mis stories, yo subía lo que él me decía y pedía a la gente que si podría también denunciar para llegar a que le cierren la cuenta”, explicó.

En relación a los insultos recibidos, Marisa Martín Blázquez aseguró que no le afectan a nivel personal, pues considera que provienen de alguien sin capacidad de debate. “A mí, los pretendidos insultos de un señor, es que no voy a decir la palabra que pienso, que es un analfabeto emocional y es muchas cosas más que he dicho antes, no me dañan ni me duelen, porque vienen de una persona que no está a la altura de debatir conmigo nada. Ya él solo se retrata”, declaró. Sin embargo, quiso poner el foco en el daño que este tipo de ataques puede causar a otras mujeres: “Este tipo de cosas, a esas otras mujeres que también me han contactado conmigo y me han dicho que se lo hace, le puede afectar. Y quiero que quede claro que nadie se puede permitir el lujo de esto”.

La parte que más preocupa a la periodista no son los insultos en sí, sino la inseguridad que genera no conocer las intenciones del acosador. “No me afectan sus pretendidos insultos. Me afecta que, como yo no sé ese tipo que tiene en su cabeza, ni qué tipo de persona puede ser, yo estoy aquí ahora mismo en un programa en directo, él sabe mis horarios. Entonces, yo puedo salir ahora a la calle y os puedo recordar casos de otras personas populares que les han agredido físicamente, porque de repente no está bien de la cabeza o resulta que es que es una mala persona”, advirtió.

El testimonio de Marisa Martín Blázquez evidencia la preocupación por la posible escalada de la violencia digital hacia el ámbito físico. Su relato no solo busca denunciar una situación personal, sino también alertar sobre la facilidad con la que el anonimato en las redes sociales puede ser utilizado para hostigar a otras personas, especialmente a mujeres.

Este caso se suma a otros recientes en los que personalidades públicas han denunciado el acoso recibido a través de internet, poniendo de manifiesto la necesidad de desarrollar medidas efectivas contra estas prácticas. Las redes sociales, a través de sus plataformas de denuncia, ofrecen vías para reportar comportamientos abusivos, pero la periodista ha apelado también a la responsabilidad colectiva para combatir estos actos.