Pasapalabra

Juan Dávila: de policía a cómico viral

Tras dejar la Policía en 2012, Juan Dávila apostó por la interpretación. Con 46 años, ha triunfado en redes, llenado teatros y protegido su vida privada de los focos.

Alcanzó popularidad a través de redes sociales con vídeos virales, particularmente en TikTok. / EP
Alcanzó popularidad a través de redes sociales con vídeos virales, particularmente en TikTok. / EP

Juan Dávila se incorpora esta semana por primera vez al programa televisivo Pasapalabra, emitido por Antena 3. Su participación se enmarca dentro de la gira promocional que el humorista desarrolla con motivo de sus espectáculos teatrales, consolidando así su presencia mediática en distintos formatos. En esta ocasión, Dávila comparte pantalla con otras figuras conocidas del ámbito cultural y mediático nacional: Arantxa del Sol, Cristian Valencia y Nuria March. Desde el 12 hasta el 16 de junio, los cuatro se enfrentan a las habituales pruebas del programa, mostrando su habilidad con el lenguaje, su conocimiento musical y su desenvoltura ante las cámaras. Esta presencia televisiva sirve también como excusa para repasar una trayectoria profesional que ha transcurrido entre la vida institucional y el mundo del espectáculo.

A diferencia de otros humoristas que incorporan a sus monólogos vivencias personales o familiares, Dávila ha optado por centrar su comedia en la interacción directa con el público. Se ha especializado en la improvisación y en la construcción de relatos humorísticos a partir de las historias que los asistentes a sus funciones deciden compartir. Este enfoque le ha permitido crear un estilo propio que lo diferencia de otros cómicos del panorama actual.

La carrera de Dávila se caracteriza por una transición notable. En 2012 decidió abandonar la Policía Nacional, cuerpo en el que había trabajado durante seis años, concretamente en la comisaría de Alcobendas. Solicitó una excedencia con el fin de explorar otras posibilidades profesionales, apostando por una carrera en el mundo de la interpretación. “El trabajo de lunes a viernes te tiene equilibrado, te tiene satisfecho y te sientes valorado”, declaró en una entrevista, pero añadió que eso no bastaba para él. Esta insatisfacción fue lo que lo empujó a seguir su vocación artística.

Nacido en Madrid el 31 de diciembre de 1978, Juan Dávila ha vivido en diversos municipios del entorno madrileño, como Moratalaz, Alcobendas y Móstoles. En estos lugares dio sus primeros pasos en el teatro, aunque en su juventud parecía orientado hacia un camino muy distinto. Cursó Fisioterapia en la Universidad de Alcalá de Henares y jugó al fútbol en categoría regional. “Jugué (fútbol) en Tercera con Santa Ana, en Alcobendas cuatro años, en Coslada dos, en Las Rozas otras dos temporadas. Ahí no pensaba en ser monologuista”, ha explicado. Sin embargo, su participación en actividades teatrales durante la universidad encendió en él el interés por la actuación, lo que lo llevó a estudiar interpretación en el Estudio Corazza.

Su primer contacto con el público como cómico se produjo en el club La Chocita del Loro, un espacio emblemático del humor en Madrid, situado en la Gran Vía. Desde entonces, su carrera ha sido constante, aunque no exenta de dificultades. Durante años se presentó a castings y audiciones, mientras intentaba sostenerse económicamente con empleos paralelos. En 2015 obtuvo su primer papel relevante en televisión con la serie Sin identidad, producida por Antena 3, tras tres años de intentos fallidos.

En paralelo a su carrera como actor, Dávila no abandonó la comedia. Su despegue definitivo en este campo se produjo en 2022 gracias a un video viral en TikTok. “Estaba yendo a un evento en Zaragoza, sin micro, no había ni escenario, y vi que un video en TikTok empieza a subir: 10.000, 15.000, 20.000 visitas”, recordó en un pódcast. Desde aquel momento, su presencia en redes sociales se ha convertido en uno de los pilares de su popularidad. A través de plataformas como Instagram o TikTok ha consolidado una audiencia amplia, lo que le ha permitido llenar teatros en España y Europa.

En su espectáculo más reciente, El palacio del pecado, Dávila continúa combinando humor e improvisación con relatos del público. La propuesta ha tenido una acogida destacada, con entradas agotadas hasta 2026. En sus funciones ha recibido tanto a espectadores anónimos como a personajes conocidos, entre ellos el Pequeño Nicolás, el futbolista Sergio Ramos y la influencer Lola Lolita.

Otro de sus proyectos fue la creación de su propia compañía de improvisación, Improclan, que le sirvió como plataforma para desarrollar nuevas propuestas escénicas. No obstante, desde octubre pasado, la actividad de esta empresa parece haberse detenido, dado que no ha habido actualizaciones ni en sus redes sociales ni en su página web.

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