GH Dúo

Ion Aramendi detiene GH Dúo por una fuerte discusión entre invitados

El presentador debió mediar entre Elena Rodríguez y Álex Ghita para evitar que la discusión escalara. / Telecinco
Ion Aramendi interrumpió la última gala de GH Dúo 3 para calmar un enfrentamiento entre Elena Rodríguez y Álex Ghita, instándolos a moderar sus comentarios para continuar con el programa.

Ion Aramendi se ha visto obligado a intervenir de manera directa en la última gala de GH Dúo 3 debido a un fuerte enfrentamiento entre dos invitados al plató. El programa, conocido por su intensidad tanto dentro como fuera de la casa de Guadalix de la Sierra, vivió una noche marcada por la tensión y las palabras cruzadas. El episodio comenzó con un intercambio de acusaciones entre Elena Rodríguez, madre de Adara Molinero, y Álex Ghita, el último expulsado del concurso.

El desencuentro se originó tras una pregunta del presentador sobre la opinión de Rodríguez respecto al desempeño de Ghita en el concurso. La respuesta negativa de Rodríguez fue interpretada por el expulsado como un ataque personal, lo que desató una serie de réplicas que involucraron incluso a otros nombres fuera del programa, como Carla Barber y Diego Matamoros.

La situación alcanzó su punto crítico cuando Rodríguez lanzó una advertencia directa a Ghita, acusándolo de hablar sobre aspectos privados de otras personas. Según la madre de Molinero, "si sigues mencionando a personas que han sido respetuosas contigo, acabaré diciendo lo que no se ha contado hasta ahora". Por su parte, Ghita contraatacó al recordar que fue calificado como "despojo humano" por Molinero y se defendió de las acusaciones, asegurando que no permitiría que se trivializara un término tan serio como el acoso.

Ante la escalada de la discusión, Aramendi abandonó su posición habitual en el plató y se sentó entre ambos participantes para evitar que la situación se descontrolara aún más. En un tono firme, el presentador instó a los invitados a moderar sus comentarios y señaló que, de no hacerlo, tomaría medidas inmediatas, como pedirles que abandonaran el plató temporalmente para calmar los ánimos.

Finalmente, y tras varios intentos de mediación por parte del presentador, el programa pudo continuar. Rodríguez y Ghita, aunque visiblemente molestos, optaron por no dirigirse la palabra durante el resto de la emisión. Este incidente subraya la dificultad de gestionar conflictos en un formato que, aunque busca polémica, no puede permitir que los límites del respeto sean sobrepasados.