Iker Jiménez revela en Cuarto Milenio los intentos de captación de una secta
Durante la última emisión del programa Cuarto Milenio, el periodista Iker Jiménez compartió una vivencia personal que sorprendió a la audiencia. A propósito de su reflexión habitual sobre el misterio y las religiones, realizada en el contexto de la reciente muerte del Papa Francisco, el comunicador reveló que en su juventud fue objeto de varios intentos de captación por parte de sectas.
Jiménez explicó que su interés temprano por los enigmas de la existencia lo expuso a entornos donde proliferaban personas y grupos con ideologías diversas, algunos de ellos pertenecientes a organizaciones sectarias.
"No ha sido fácil, ha habido intentos de sectas. ¿Cómo no? Cuando yo era un mancebo, un joven imberbe, me interesaban esos temas. Conocí a todo tipo de gente que me vendía su material, que me vendía su verdad. Gente de todo tipo, sectas incluidas. Pero siempre tuve claro que no me creía nada de nadie", relató el periodista ante la audiencia.
El misterio como escudo protector
Durante su intervención, Iker Jiménez subrayó que el misterio, lejos de convertirse en una puerta hacia la manipulación, fue para él un instrumento de defensa intelectual frente a dogmatismos y adoctrinamientos.
"Para mí, el misterio ha sido una forma de dudar de todo, incluso de mí mismo", afirmó.
En su reflexión, el periodista enfatizó que los intentos de captación suelen aprovechar las incertidumbres inherentes a la condición humana, como la certeza de la muerte.
"Sabemos que un día nacemos y otro morimos", reflexionó, destacando que "hay grupos que lavan el cerebro" para imponer su interpretación de la realidad.
Jiménez cuestionó por qué algunas personas terminan cayendo en redes sectarias mientras que otras logran resistir.
"Mi amor al misterio también ha sido un escudo para no caer en lo que mucha gente cae a veces, desgraciadamente", añadió, preguntándose: "¿Por qué no caí yo y sí mucha gente?".
Crítica a las estructuras de poder y el dogmatismo
El conductor de Cuarto Milenio también abordó la relación entre sectarismo y poder institucionalizado, criticando cómo las estructuras de liderazgo pueden derivar en formas de adoración y sumisión similares a las sectas.
"En toda estructura de poder, hay un poco de religión, de adoración al líder, algo que tiende a lo sectario", sostuvo.
Asimismo, destacó cómo muchas religiones, al hacerse más rígidas, terminan rechazando tanto el misterio como los avances científicos.
"¿Qué es la religión sin el misterio? Cuando la propia religión se vuelve muy intensa o dogmática, establecen una serie de cosas y dan la espalda al misterio, del cual son hijas, pues queda una cosa que pierde fuerza", concluyó.
Finalmente, Jiménez insistió en la importancia de mantener una actitud crítica y de escepticismo constructivo frente a cualquier tipo de autoridad o creencia:
"Durante 20 años, les he intentado contar que no tienen que creer a nadie. Ni a mí, por supuesto. No soy líder de nada. Lo que hay que tener es un sentido apasionado, entusiasta, pero crítico al mismo tiempo, de todo esto que vemos".